Juan Carlos Soler | Vídeo: ATLAS

El Gobierno recula y subirá la cuota de los autónomos unos 60 euros más al año

El principio de acuerdo entre las patronales y Trabajo incrementa la base mínima de cotización un 1,25%

MadridActualizado:

Abrupto cambio de opinión del Ministerio de Trabajo sobre el incremento de la base mínima de los autónomos para 2019. Si hace unos días planeaba elevarla al igual que el IPC previsto para noviembre, del 2,3%, finalmente ha reculado y lo hará solo un 1,25% tras las demandas de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), lo que afectará a 1,7 millones de trabajadores por cuenta propia y a otros 450.000 autónomos societarios. Este fue el principal avance de la reunión mantenida ayer entre el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, y las patronales ATAy UPTA en el que alcanzaron un preacuerdo de cara a 2019.

La base mínima subirá así el año que viene desde los 932,7 euros actuales a los 944,3 euros mensuales y el tipo de cotización se incrementará en 0,2 puntos, pasando del 29,8% al 30%, un porcentaje que subirá al 30,3% en 2020, al 30,6% en 2021 y al 30,9% en el cuarto año. Además, se aplicará el tipo sobre las contingencias señaladas, que será el 0,6% en las profesionales; el 1% para el cese de actividad y el 0,1 % en formación.

Como anunció el propio presidente de ATA, Lorenzo Amor, en Twitter, la cuota subirá a 63 euros al año en lugar de los 260 que proponía el Gobierno para personas físicas al pedir ligarlo con el IPC. En el caso de los societarios el alza será de 82 euros. Este incremento está en la línea de los últimos años y de hecho se encuentra por debajo de la media que ha escalado cada ejercicio en los últimos quince años, un 1,4%, si bien en términos acumulados el aumento llega al 21,1%.

También es inferior a la línea roja de alza máxima que había dibujado ATA, que era del 1,5%, lo que supone una rectificación en toda regla de la propuesta del Trabajo, que llegó a plantear al colectivo incluso un incremento de la base mínima del 12,5% –es decir, 500 euros más de cuota frente a los 63 finales–. La menor subida implicará que la recaudación prevista por el Gobierno queda comprometida, así como el cumplimiento del déficit.

El escenario vencedor ha sido el de mínimos que manejaba hace semanas el Ministerio de Trabajo, que a finales de octubre entregó tres alternativas al colectivo: la subida resultante del 1,25%, otra de un 6,25% (a 990 euros) y otra del 12,5% (a 1.050). De la mano de esta mayor cotización habrá mejores prestaciones para los autónomos: derecho de paro, formación y contingencias profesionales, bonificación por incapacidad temporal –a partir del segundo mes no tendrá que cotizar– en lo que acerca las condiciones a los asalariados.

Este no fue el único avance. También se mantendrá la tarifa plana para los nuevos trabajadores por cuenta propia, tarifa que subirá de 55 euros a 60 al mes en 2019 como cuota los seis primeros meses, como consecuencia del incremento en las bases de cotización. «La mujer que se incorporetras maternidad a la actividad tendrá tarifa plana de 50 euros durante un año sin necesidad de cesar en la actividad», describió Amor. Asimismo, se abrirá una comisión de trabajo para cambiar el actual cese de actividad.

Baile de intenciones

El Gobierno ha protagonizado un auténtico baile de propuestas a los autónomos en las últimas semanas. En un primer momento, el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, señaló que para el año que viene cotizarían de acuerdo a sus ingresos, una semana después de que la Seguridad Social comunicara al colectivo que no sería así hasta 2020. Unas horas después, Pablo Iglesias le hizo rectificar para señalar que, efectivamente, entraría en 2020 la medida.

Para terminar de cerrar el guirigay de intenciones, esta subida del 1,25% fue la propuesta que apoyaron en el Congreso de los Diputados hace dos semanas PP, Ciudadanos, Pdecat y Compromís, ante la que se abstuvieron PSOE, Podemos, PNV y ERC.

De hecho, la ministra Valerio señaló ayer antes de que se alcanzara este principio de acuerdo, que el pacto será «transitorio» hasta que se haga el cruce de datos con la Agencia Tributaria para adaptar las cotizaciones a los ingresos reales en función de distintos tramos. El colectivo vigila ahora que Trabajo cumpla el acuerdo. «Cualquier cambio, por pequeño que sea, nos tendrá enfrente», apuntó Amor. Ahora el Gobierno deberá buscar nuevas vías de ingresos o reducciones de gastos para cuadrar el déficit de un año 2019 que se muestra incierto, sin Presupuestos presentados, y trufado de elecciones.