La ministra de Economía, Nadia Calviño, junto a la de Hacienda, María Jesús Montero - MAYA BALANYA | Vídeo: EP
Queda en 125.064 millones

El Gobierno aprueba más gasto pero prevé menos crecimiento y empleo

El Ejecutivo aprueba una subida del techo presupuestario de 5.260 millones, un 4,4% más y su mayor alza desde 2014, pero revisa a la baja las estimaciones de 2020 y 2021

MADRIDActualizado:

El gasto crecerá con fuerza el próximo ejercicio a través del mayor incremento del techo presupuestario en cinco años. El Gobierno aprobó ayer en Consejo de Ministros el límite de gasto no financiero para 2019: aumentará en 5.260 millones de euros hasta los 125.064 millones, un 4,4% de alza, la mayor desde los Presupuestos de 2014. En palabras de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la rueda de prensa posterior al Consejo, esta medida augura unos Presupuestos «expansivos».

Se trata del mayor nivel desde 2015: después ha caído el techo por el menor gasto en prestaciones de paro e intereses de deuda. Como fuere, el aumento se queda a medio camino de los 15.000 millones que pedía Podemos y las demandas cercanas a PP o Ciudadanos, proclives a la prudencia en el gasto. El propio PSOE pedía 8.000 millones para 2018. Ante el rechazo mayoritario de las comunidades del PP el pasado jueves a los objetivos de estabilidad en el Consejo de Política Fiscal, que anticipa una oposición dura del partido a las cuentas socialistas, Montero pidió el apoyo de los populares, ocurra lo que ocurra hoy con la elección del nuevo candidato del PP.

Mirando a la izquierda, la ministra también reseñó que «algún dirigente» de Podemos apuntó que solo apoyarían un techo de gasto que creciera por encima del PIB nominal, es decir, contando la inflación. Como el Gobierno prevé que este índice crezca un 4,1% el año que viene, «el techo de gasto crece por encima del PIB nominal».

Si no se aprueban los objetivos del Gobierno, que tendrán en el Senado su mayor escollo ya que es indispensable su voto y el PP tiene mayoría absoluta, se volverá a la senda anterior que es más dura: incluyen reducir el déficit en casi 6.000 millones más. Montero describió que el informe jurídico que maneja el Ejecutivo recoge que las Cortes no pueden proponer objetivos.

Prorrogar los viejos objetivos de déficit apenas afectaría al techo de gasto y sí lo haría a comunides y Seguridad Social. El Gobierno Central solo eleva su déficit en 1.200 millones para 2019 con los nuevos objetivos, lo que arroja que el techo de gasto sería «prácticamente el mismo», según Montero, si se prorrogaran las metas anteriores. En sus palabras, el rechazo a los objetivos de estabilidad del Ejecutivo afectaría a servicios públicos y pensiones, incrementando la presión política para el PP.

Porque lo que se votará en las Cortes no será el techo de gasto, sino los objetivos de estabilidad en los que se basa y que dan más margen de déficit a comunidades -hasta el 0,3% del PIB- y Seguridad Social -1,1%-, dos décimas más a cada subsector en 2019, y una para el Estado, que eleva su meta al 0,4%. En la nueva senda de estabilidad el Estado alcanzará el equilibrio, junto a las comunidades autónomas, en 2021. Para 2020 tendrá un 0,1% del PIB de déficit, mismo porcentaje que las regiones.

El gran quebradero de cabeza será la Seguridad Social, que tendrá una meta del 1,1% en 2019, un 0,9% en 2020 y el 0,4% en 2021. Precisamente, ayer el Ejecutivo aprobó un real decreto para actualizar la base reguladora del 52% al 56% este año y al 60% el próximo, en lo que supondrá un aumento del 7,7% y el 7,1% respectivamente. Esta medida realmente ya había sido acordada por PP y PNV para aprobar los Presupuestos de 2018, pero ayer el Ejecutivo la desarrolló normativamente, en lo que beneficia a 500.000 personas.

Nuevos impuestos

El nuevo techo de gasto también implica que la recaudación de los nuevos impuestos, a la banca, a la economía digital, al diésel y a las empresas, será acotada pero lo suficientemente cuantiosa para sorportar este aumento de gasto. Montero apuntó a algunos ajustes en los próximos cuatro años en la Seguridad Social, ya que «el Pacto de Toledo está estudiando las nuevas vías de ingreso, tanto en figuras fiscales como en cotizaciones».

Además, la nueva senda también incluye una relajación de la regla de gasto para municipios y comunidades en año electoral. El recorrido trazado por el Gobierno marca que el desembolso puede crecer un 2,7% en 2019, un 2,9% en 2020 y un 3,1% en 2021.

«Las nuevas metas apenas cambian para el Estado y beneficiará a comunidades y Seguridad Social», resumió la ministra de Hacienda. Calviño explicó que no hay esfuerzo estructural en el ejercicio en curso para bajar el déficit. De cara a 2019, describió que por el componente cíclico se reduciría automáticamente el déficit, pero el Gobierno se ha comprometido a hacer un esfuerzo estructural del 0,4% del PIB. Previsiblemente este será el aumento recaudatorio que contempla el Ejecutivo con la subida fiscal, equivalente a más de 4.000 millones.

Se crearán 109.000 empleos menos hasta 2021

Junto al techo de gasto, la ministra de Economía, Nadia Calviño, presentó el cuadro macroeconómico actualizado. Si bien mantiene el 2,7% para este año y el 2,4% del que viene, revisa a la baja en una y dos décimas respectivamente la estimación para 2020 y 2021 al 2,2% y al 2,1%. «El crecimiento medio estos años será del 2%», resumió Calviño en unas previsiones que definió, a la manera de De Guindos, como «conservadoras».

La razón del frenazo en el medio plazo responde a un cóctel de factores. En primer lugar, los vientos de cola pierden fuelle, con el encarecimiento del petróleo al frente. La estimación de precio del barril de Brent aumenta un 16% frente a las anteriores previsiones hasta los 73,5 dólares. También influyen las menores perspectivas de inversión además de que se reducirá la aportación de la demanda exterior respecto al pronóstico previo que contenía el Programa de Estabilidad. Pese a que el aumento del gasto público aúpa el consumo privado de 2018 y 2019 respecto al anterior pronóstico del Ejecutivo, ello no es suficiente para compensar los anteriores factores en 2020 y 2021.

El bajón de la actividad también se traduce en unas estimaciones parecidas pero algo menos optimistas que las del Ejecutivo Rajoy en cuanto al mercado laboral: frente a las últimas previsiones reducen el brío de creación de empleo en 109.000 trabajadores entre 2018 y 2021, con 19.000 puestos de trabajo menos este año y 30.000 menos cada uno de los tres siguientes. En total el Ejecutivo calcula que se crearán 1,199 millones de puestos de trabajo en cuatro años. Las estimaciones de paro no cambian ni una décima, eso sí: el Ejecutivo augura que se reduzca al 15% este año y acabe en el 10,7% en 2021, con 957.000 menos desempleados en cuatro años. La desaceleración acecha en los nuevos planes del Ejecutivo.