Globalia se infla en el Caribe

POR MAITE VÁZQUEZ DEL RÍOMADRID. Juan José Hidalgo siente una especial debilidad por la isla caribeña de la República Dominicana. Es de los pocos sitios donde hoteles y negocios figuran a su nombre

POR MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO. MADRID.
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Juan José Hidalgo siente una especial debilidad por la isla caribeña de la República Dominicana. Es de los pocos sitios donde hoteles y negocios figuran a su nombre. Hoteles de lujo, una compañía aérea (Dominicana Aviación, que empezó a funcionar el pasado 2 de mayo), la búsqueda de biodiésel a través de Globasol y su penúltimo proyecto: 13 millones de metros cuadrados en el término de La Romana, donde pretende crear un «paraíso de la jet set internacional».

El proyecto, en el que también participa Luis García Cereceda -creador de La Finca de Somosaguas- cuenta con una inversión inicial de 500 millones de euros, aunque una vez finalizado habrá supuesto la friolera de 10.000 millones, después de que cada propietario incorpore su aportación a cada uno de los 12.000 apartamentos de entre 150 y 5.000 metros cuadros que está previsto construirse. No obstante, Hidalgo asegura que el dinero que él invierta lo hará a título personal y no tendrá nada que ver con el grupo turístico que preside. El empresario salmantino explica con orgullo que los cuatro hoteles Oasis que en estos momentos funcionan en la isla, con una capacidad para 4.000 camas, también están puestos a su nombre. La diferencia es que los explota con otros touroperadores, a través de su grupo. Globalia cuenta en el Caribe con 25 hoteles. No en vano, Hidalgo es considerado uno de los mayores inversores de esta zona.

Estepona, el origen

Una de las primeras incursiones de Hidalgo en los complejos turísticos fue en la localidad malagueña de Estepona, con la compra en 2006 de los terrenos de la Herencia Nadal, donde construye un gran complejo turístico residencial, que incluye un centro hospitalario y una universidad.

En la República Dominicana le faltaba un complejo similar, pero a lo grande. La futura urbanización -diseñada por el arquitecto Joaquín Torres a través de su estudio A-Cero- tiene todo su flanco occidental, algo más de siete kilómetros, lindando con la ría Cumayasa, un ecosistema refugio natural para embarcaciones justo a la entrada del mar. Un caudaloso río mezcla sus aguas con las del Caribe.

En esta ribera del Cumayasa ha proyectado Joaquín Torres las villas más exclusivas, las que cuentan con embarcadero propio. Ya en la desembocadura del río, la Finca se prolonga hacia el oeste a lo largo de cuatro kilómetros de costa, frente a la cual se alza, a 10 minutos en barca, la isla Catalina, un parque natural protegido con grandes extensiones de playas vírgenes.

Además de su acceso por mar, se puede llegar a ella por carretera: la entrada principal de la urbanización se encuentra al pie de la única autopista que une Santo Domingo con La Romana, a media hora del casco histórico de la ciudad y a 15 minutos del aeropuerto de Las Américas. Otro aeropuerto internacional, el de La Romana, está a tan sólo 15 kilómetros. Junto a La Finca se encuentra la exclusiva urbanización Casa de Campo. En la actualidad es el lugar de moda en el Caribe, donde acude la «jet-set» internacional y tienen sus residencias personajes famosos de todo el mundo.

12.000 apartamentos

En cuanto a las viviendas, el proyecto ofrece una gran variedad, en distintos tamaños y conceptos, con un diseño de vanguardia. Desde el modelo más sencillo (apartamentos de 150 metros cuadrados) hasta las villas más exclusivas, con 5.000 metros cuadrados de parcela frente a la ría Cumayasa y con embarcadero propio. En total se construirán 12.000 propiedades en los 13 millones de metros cuadrados de extensión.

Tras dos años de planificación y diseño, La Finca de La Romana ha echado a andar. Ya se han iniciado las obras de urbanización, el trazado de viales y la configuración topográfica de los campos de golf. Las primeras viviendas estarán finalizadas a principios de 2010 junto con, al menos, un campo de golf y la marina.