AULA DE EDUCACIÓN FINANCIERA

¿Gestión pasiva? ¿Gestión activa? ¿Qué significan?

Explicamos las similitudes y diferencias entre ambos estilos de gestión

MADRIDActualizado:

Ala hora de contratar un fondo de inversión no solo importa la asignación de activos sectorial o geográfica. También es importante seleccionar el estilo de gestión: pasiva o activa.

Los fondos de gestión «pasiva» se denominan así porque el papel del gestor es «pasivo», no toma decisión de inversión alguna. Estos vehículos se limitan a componer su cartera con las mismas compañías y en la misma proporción que el índice al que replican. Cuando cada día varían las cifras por el movimiento natural de los valores que componen el índice, el fondo lo hace en consecuencia.

Cada vez se sofistican más las cestas que pueden crear los fondos indexados. Ahora las gestoras están desarrollando propuestas según factores cuantitativos, más allá de un índice sectorial o geográfico. Por ejemplo, hay fondos indexados a las empresas con menor volatilidad del mercado, o las que están teniendo mejor ‘momentum’ (tendencia de mercado). Incluso las hay que pueden invertir en función de criterios de sostenibilidad y buena gobernanza.

Algo a tener en cuenta es que existen infinidad de índices de referencia, por lo que los fondos indexados que ofrecen exposición a un mismo mercado no tienen por qué coincidir. Además, hay fondos más o menos hábiles en su réplica, algo que se puede medir mirando el dato de «tracking error» (la desviación del comportamiento del fondo frente a su índice) en la ficha del fondo.

El «tracking error» mide la desviación del comportamiento del fondo frente a su índice, lo que ayuda a distinguir la gestión

Los fondos de gestión «activa», por el contrario, componen sus carteras con las compañías que el gestor o el equipo de gestores determinan como las más atractivas. Desarrollan su tesis de inversión según diversas filosofías. Hay gestores que buscan compañías de alto crecimiento, otros buscan empresas infravaloradas por el mercado, etc. Hay fondos que deben ceñirse a un determinado nicho, por ejemplo, la Bolsa española, mientras otros pueden buscar oportunidades en cualquier clase de activo o regiones y moverse libremente según estimen conveniente, como los fondos mixtos o alternativos.

Dados los menores costes que conlleva la gestión indexada o pasiva, que no incurre en gastos como el análisis de empresas, las comisiones de estos vehículos tienden a ser menores. Como contrapartida, con un fondo indexado nunca se podrá batir a la media del mercado, algo que sí logran los fondos de gestión activa buenos.

Un detalle importante a vigilar es que el fondo de gestión activa verdaderamente cumpla con dicha afirmación. Es decir, que el gestor realmente busque ideas distintas. De nuevo aquí es útil el «tracking error», ya que desvela si el fondo se desvía o no de su índice.