El fabricante automovilístico estadounidense General Motors ha cedido a Opel y al resto de divisiones europeas su patente y tecnologías./ Efe
El fabricante automovilístico estadounidense General Motors ha cedido a Opel y al resto de divisiones europeas su patente y tecnologías./ Efe

General Motors se separa de su filial alemana Opel

EFE |
MADRIDActualizado:

El consorcio automovilístico estadounidense General Motors ha acordado separarse totalmente de su filial alemana Opel y dejar el camino libre a un posible comprador. "Las fábricas europeas, concesionarios y valores de General Motors serán transferidas a Adam Opel", ha informado la automovilística en una declaración difundida en su central en Rüsselsheim. El comunicado añade que mediante "la transmisión de plantas, fábricas, patentes, derechos y tecnología, Opel estará preparada para una solución fiduciaria". Esta solución no afecta a las marcas Vauxhall y Saab.

En una primera reacción, el presidente del comité de empresa de la marca alemana, Klaus Franz, destacó que "el inversor que entre en Opel encontrará una empresa libre de deudas". La transmisión a Opel de los derechos de patente, fábricas y tecnología refuerza la tesis de que General Motors presentará en las próximas horas una declaración de insolvencia.

Este paso se produce horas antes de que el Gobierno alemán se reúna en Berlín con representantes de las empresas interesadas en la compra de Opel: la italiana Fiat, el consorcio austríaco-canadiense Magna y la belga RHJ, propiedad de la estadounidense Ripplewood. A esas empresa se sumó la china Beijing Automotive Industry Corp (BAIC), socia de Daimler.

Una solución fiduciaria

La solución fiduciaria que acoja los activos de Opel hasta encontrar comprador la planteó el pasado 14 de mayo el ministro de Economía, Karl-Theodor von Guttenberg. Con este modelo se lograría ganar tiempo para continuar las negociaciones con potenciales inversores. La fórmula de una sociedad fiduciaria como solución transitoria para los activos europeos de la estadounidense General Motors tiene como objetivo preservarlos de una eventual suspensión de pagos de la casa matriz, lo que parece inminente.

El Gobierno estadounidense ha dado de plazo hasta el próximo 1 de junio a General Motors para presentar un plan de saneamiento susceptible de ayudas públicas o declarar insolvencia.