El pasado 25 de junio, la cadena de supermercados Dia alcanzó un acuerdo a largo plazo con sus acreedores
El pasado 25 de junio, la cadena de supermercados Dia alcanzó un acuerdo a largo plazo con sus acreedores - IAGO CORTÓN

Dia gana tiempo para cumplir con las condiciones suspensivas previstas para su refinanciación

La enseña se compromete a informar al mercado del cumplimiento o renuncia de los citados criterios, tan pronto como ello suceda y no más tarde del próximo 19 de julio

MadridActualizado:

Un leve alivio en la compleja situación de Dia que ha logrado pactar con la mayoría de sus acreedores una extensión del plazo para el cumplimiento o renuncia de las condiciones suspensivas previstas en la refinanciación de la deuda bancaria hasta el próximo 19 de julio, según ha informado este martes la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

En este sentido, la cadena de supermercados y los acreedores sindicados están trabajando en el cumplimiento de dichas condiciones suspensivas, que Dia espera que se produzca no más tarde del 19 de julio. Dia ha señalado que informará al mercado del cumplimiento o renuncia de las condiciones suspensivas, tan pronto como ello suceda.

La fecha límite para el cumplimiento o renuncia de las condiciones suspensivas era la más temprana entre la fecha en la que el «Lock-Up Agreement» terminase de acuerdo con sus términos o el 15 de julio (o cualquier fecha posterior acordada por una mayoría de acreedores, según se define en la financiación sindicada).

Refinanciación de la deuda

El pasado 25 de junio, la cadena de supermercados Dia alcanzó un acuerdo a largo plazo con sus acreedores para refinanciar su deuda, que garantiza el acceso a 771 millones de euros de liquidez y la opción a otros 100 millones de euros adicionales. En concreto, la enseña precisó que este dinero podrá ser utilizado a lo largo de los próximos cuatro años para asegurar la continuación del negocio y su reposicionamiento para ser competitivo a largo plazo.

Además, el principal accionista de la firma, LetterOne, ha inyectado en la compañía 500 millones de euros de disponibilidad inmediata. La cadena de supermercados ha acordado con los bancos acreedores una inyección adicional de 271 millones de euros que serán utilizados según las necesidades del negocio y opta a otros 100 millones de euros a través de la ampliación de capital.

De esta forma, la financiación se estructura de la siguiente manera: hasta 600 millones de los accionistas a través de la ampliación de capital, de los cuales 500 serán asegurados por el millonario ruso Mikhail Fridman, tal y como se anunció, 200 millones a través de un préstamo asegurado por LetterOne y 71 millones de euros de los acreedores actuales.

Con esta inyección de capital, la enseña ha logrado músculo financiero y estabilidad para una estructura de capital totalmente alineada con el objetivo de construir a través del crecimiento de las ventas, unos resultados financieros que aseguren el futuro del negocio. De esta forma, la compañía, que elude así la causa de disolución, ha destacado que «está ahora en una posición fuerte para iniciar su reposicionamiento».