El presidente de BBVA, Francisco González, y el consejero delegado, Carlos Torres, durante la junta de accionistas - REUTERS

Francisco González reclama una nueva regulación para la banca digital: «Puede ser un período problemático»

El presidente de BBVA pide un consenso político amplio para que España haga las reformas necesarias

MADRIDActualizado:

Hace tiempo que BBVA abandonó el discurso de que la digitalización es una amenaza para el sector financiero y tomó conciencia de que es también una oportunidad de negocio. Ahora bien, el presidente de la entidad, Francisco González, ha advertido este viernes que la revolución tecnológica en el mundo financiero, que implica una drástica consolidación del mercado, precios bajos y márgenes reducidos, la entrada de gigantes casi monopolísiticos y no acostumbrados a la regulación y nuevas formas de fraude, "puede ser un período problemático".

"La regulación financiero 1.0, la actual Basilea, va por detrás del avance tecnológico y de los cambios económicos y sociales. Por eso, necesitamos con urgencia una nueva institución global que tenga el poder de crear una nueva arquitectura legal 2.0", ha dicho el banquero durante la junta general de accionistas de BBVA de 2018 celebrada en Bilbao. "Esta institución debe garantizar un equilibrio entre los intereses de los consumidores, la competencia, el riesgo sistémico, la estabilidad financiera y el apoyo de la innovación", ha detallado, añadiendo que "se trata de un reto muy difícil, pero fundamental".

Más aún, el banquero ha explicado que esa nueva arquitectura legal, que según él debe instaurarse a nivel global, es clave para que la riqueza que está generando el ecosistema digital llegue a todos los ciudadanos. "De alguna manera estamos creando un nuevo orden económico y social, y la arquitectura legal de este momento no responde a ese nuevo orden; para que esa enorme riqueza llegue a todos los ciudadanos es necesario dotarse de una nueva arquitectura legal que garantice que todos los ciudadanos se benefician y no se creen efectos secundarios indeseados", ha concretado.

González ha avisado de que esa transformación financiera y digital puede resultar problemática a la hora de proteger los intereses de los consumidores y especialmente de sus datos; al preservar un terreno de juego equilibrado que favorezca la competencia, y al mantener la estabilidad financiera y prevenir el riesgo de problemas sistémicos.

Al alto ejecutivo, que el próximo año dejará la presidencia de BBVA por su jubilación, ha defendido en todo caso la posición del segundo banco español en esa carrera digital. De hecho, su resumen del posicionamiento del banco en ese contexto se puede entender ya como una defensa de su legado. "Hoy BBVA es, probablemente, más una compañía digital que un banco", ha dicho en un discurso centrado casi en exclusiva en esa transformación de la entidad, en el que ha vuelto a reiterar su idea de que en el futuro desaparecerá gran parte de los 20.000 bancos que hoy operan en todo el mundo, de las "fintech" y "startup" que están entrando en el negocio. "La competencia será muy dura y en este proceso desaparecerán la inmensa mayoría de los bancos actuales, y también de las actuales startup", ha augurado, defendiendo que BBVA está logrando adaptarse.

La gran duda de los analistas y los inversores es si esa carrera digital en la que BBVA lleva años inmersa y en la que ha invertido grandes recursos se está traduciendo en mayores beneficios. "Todo esto está respaldado por hechos muy claros, por resultados", ha asegurado González, que no se ha referido en concreto a los beneficios del grupo (el banco ganó 3.519 millones de euros en 2017, un 1,3% más), sino a los premios que han obtenido su aplicación móvil y su sistema de banca online, y al crecimiento del 25% en nmero de clientes digitales y del 44% en usuarios de móvil. La entidad ha anunciado un dividendo total con cargo a las cuents de 2017 de 0,37 euros, lo que supone el desembolso del 38% del resultado sin contar las minusvalías de su participación en Telefónica.

A pesar de haberse centrado en la digitalización, González ha hecho referencia como es habitual en sus discursos en la junta a la situación macroeconómica y política global y de España en particular. En este sentido, y ante la fragmentación parlamentaria actual en nuestro país, el banquero ha reclamado grandes acuerdos políticos. "Hay que ponerse a trabajar con responsabilidad y valentía, pensando en el futuro de todos. Nuestro país lleva demasiado tiempo ocupado en problema de ámbito local. Estamos posponiendo las cuestionaes clave para nuestro futuro. Necesitamos un consenso amplio para promover una ambiciosa agenda de reformas. Reformas que sitúen a España como un país capaz de crecer y prosperar en un entorno cambiante, complejo y cada vez más competitivo. Un entorno que ofrece enormes oportunidades de crecimiento y bienestar al alcande de todos", ha dicho.