Francia prepara un nuevo impuesto sobre los ordenadores

PARÍS. Juan Pedro Quiñonero,corresponsal
Actualizado:

Con el pretexto de proteger la propiedad intelectual en la nueva sociedad virtual y audiovisual, el Gobierno francés de izquierda plural presidido por Lionel Jospin ha encontrado un nuevo y excepcional filón de presión fiscal: crear nuevos impuestos que deberán pagar todos los propietarios de ordenadores con disco duro, todos los propietarios de grabadores de discos compactos (CD) y DVD, todos los propietarios de medios de difusión o grabación audiovisual.

El proyecto gubernamental fue ayer revelado por la ministra de cultura, Catherine Tasca, sin entrar en el detalle concreto del montante exacto que tendrán, pronto, los nuevos impuestos y tasas directas, esbozando, de entrada, la «filosofía» de los nuevos terrenos y tácticas de imposición fiscal. Esta proposición supone la extensión de la tasa ya creada sobre los discos compactos y los DVD.

El proyecto gubernamental reposa en una concepción estatal y burocrática de la cultura y la gestión de la propiedad intelectual: a juicio de la ministra francesa de la cultura, le corresponde al Estado pagar y cobrar a los artistas y creadores que utilizan soportes audiovisuales.

A partir de ahí, le corresponde al Estado crear los nuevos impuestos que los usuarios deberán pagar al Estado, para que el Estado los redistribuya, cobrando su propia «cuota» gestora.

TODOS LOS SOPORTES

Catherine Tasca afirma que los nuevos impuestos tomarán la forma de un «complemento de remuneración para los autores». Este «complemento» deberán pagarlo todos los propietarios de magnetoscopios, de ordenadores con disco duro y de grabadoras de discos compactos (CD) y DVD.

De esta manera, y sin exclusión, todos los soportes audiovisuales capaces de reproducir, libremente, una obra grabada en otro soporte audiovisual, serán sometidos a nuevas formas impositivas, pagadas por los consumidores a la administración del Estado.

El gobierno de Lionel Jospin lleva varios meses estudiando y perfilando su proyecto, pero se reserva el momento exacto en que serán presentados los nuevos impuestos.

Ayer, la ministra de cultura se limitó a subrayar que, a su modo de ver, las tasas e impuestos en estudio deberán pagarlos todos los usuarios, familiares o profesionales.