Carles Navarro, presidente de la Federación Empresarial de la Industria Española (Feique)
Carles Navarro, presidente de la Federación Empresarial de la Industria Española (Feique) - ABC

La fórmula del éxito de la industria química se pone a prueba en un entorno más complejo

La patronal del sector advierte que el incremento de la base máxima de cotización puede conllevar ajustes de plantillas

MadridActualizado:

En los últimos doce años el sector químico español ha acumulado un crecimiento total del 36,1%, o lo que es lo mismo, 18.000 millones de euros de incremento. En el mismo periodo (2007-2019), el resto de la industria sufría un descenso del 20% en los ingresos. «Es un sector estratégico para la economía con resultados muy buenos. Este año va a crecer un 4,6%, es una cifra notable, francamente buena», anunciaba esta semana el recién elegido presidente de la Federación Empresarial de la Industria Española (Feique), Carles Navarro, durante la presentación de las previsiones de esta industria para este año y el siguiente. Unos números que le convierten en el sector con mayor contribución al PIB industrial, un 13,4%. «Hemos superado al automóvil y estamos por detrás de la alimentación», añadió Navarro, quien recordó también que es el segundo sector exportador después de automoción y el que más invierte en I+D+i.

A pesar de los buenos resultados previstos para el presente ejercicio, el responsable de la patronal es mucho más prudente al hablar del comportamiento de esta indutria en el 2019. «Somos más cautos, esperamos un 2,6%, porque hay factores internos y externos que nos afectan». Con el crecimiento del 4,6% de este año y del 2,6% en el siguiente, se llegará a finales de 2019 a la cifra de negocio de 67.700 millones de euros.

Desde Feique recordaron cuáles son los factores de competitividad clave para el futuro del sector, entre los que están una buena política industrial, un valor de la energía más ajustado así como un mejor sistema de transportes para la mercancía. Pero, sin duda, el sector señala el incremento de la presión fiscal sobre las empresas como uno de los principales elementos de incertidumbre. «Nos preocupan dos cosas: posibles medidas sobre impuestos de sociedades y que las cotizaciones sociales dejen de tener un tope», reconoció Carles Navarro.

Según apuntó el presidente de Feique, una mayor base de cotización para la Seguridad Social podría repercutir en «menores beneficios» para las empresas y una «menor capacidad para generar puestos de trabajo». Navarro llegó a asegurar que se podrían ver «correcciones» en las plantillas debido a un mayor coste salarial para las empresas del sector.

Buena salud

En todo caso, el sector sigue gozando de buena salud en España. En lo que se refiere a la producción, «esperamos un 2,6% más. Es el triple del crecimiento que se estima para la industria química en Europa», resaltó el presidente de Feique. Esta subida se debe tanto a la evolución del mercado interno y de los sectores demandantes como al comportamiento de la demanda internacional. Un año después, se espera que la producción descienda ligeramente, con un crecimiento del 1,7%, en función de la evolución del precio del petróleo, de las medidas comerciales proteccionistas y de la propia evolución de la economía española, donde los precios energéticos perjudican la competitividad de las actividades productivas. «No nos ha ayudado nada el precio del barril del petróleo. En el 2017 el sector ha pagado más de 100 millones de euros al día por el petróleo y el gas. Cualquier modificación que se produzca en el precio repercute mucho», subraya Navarro. «Necesitamos tener precios más parecidos a EE.UU. que llegan a ser una tercera parte más bajos», añadió.

La actividad exportadora crecerá este año un 3,6%, llegando a los 37.000 millones de euros de facturación, lo cual demuestra que las empresas españolas «han sabido ser competitivas en otros mercados». El ritmo de las exportaciones bajará teniendo en cuenta los riesgos de eventuales medidas proteccionistas y las consecuencias del Brexit donde «se calcula que si no se llega a ningún acuerdo el efecto directo en el sector sería de 300 millones de euros», indicó el responsable de la patronal.

El sector prevé crecer este año un 4,6%, pero solo un 2,6% el próximo ejercicio

En cuanto al destino de estas exportaciones, aunque Europa representa el 58,9% del total, la industria química ha mejorado su presencia en los mercados extracomunitarios donde hna ganado peso países como China, EE.UU. O Canadá.

También los datos del empleo son muy optimistas ya que esta industria se consolida como una de las más dinámicas en la generación de puestos de trabajo estable y de calidad. El año pasado se llegó a los 193.500 asalariados directos y el 3,5% de la población activa ocupada depende de este sector. «El salario medio por empleado es de casi 39.000 euros anuales, un 40% más alto que la media industrial. La industria nacional se sitúa con una media de 22.807 euros anuales», informó Carles Navarro en la presentación que tuvo lugar justo después de su nombramiento.

Agenda sectorial

Por su parte, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, presente en la Asamblea General de Feique, afirmó que su Departamento presentará en las próximas semanas la agenda sectorial de la industria. Una agenda que va a incluir la revisión hecha por el Gobierno en las principales líneas de actuación de la misma, como la inversión, la energía, la logística, el marco climático y el marco regulatorio.