El excomisario general de Policía Judicial Julio Corrochano
El excomisario general de Policía Judicial Julio Corrochano - EFE

El juez impone una fianza de 300.000 euros al exjefe de Seguridad del BBVA para dejarlo en libertad

El magistrado que investiga las supuestas escuchas ilegales del excomisario Villarejo para el banco prohíbe a Corrochano salir de España y le fija comparecencias mensuales en el juzgado

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La pieza del caso Villarejo por la que la Audiencia Nacional investiga las supuestas escuchas ilegales hechas por el excomisario de Policía a políticos, autoridades, empresarios y periodistas por elncargo de BBVA coge forma. A petición de la Fiscalía Anticorrupción, el juez instructor, Manuel García-Castellón, ha impuesto este viernes una fianza de 300.000 euros al antiguo jefe de seguridad del BBVA, Julio Corrochano, imputado en la causa. En caso de no depositar ese dinero, irá a prisión como medida cautelar.

No es la única medida preventiva fijada para él por el magistrado, que ha decidido retirarle el pasaporte, impidiéndole salir de España, y le ha fijado comparecencias mensuales en el juzgado más cercano. Con todo esto el juez busca asegurar que el investigado no entorpezca la investigación, que se encuentra bajo secreto de sumario y por la que Villarejo ya encuentra en prisión y hay otros ocho imputado: junto a Corrochano, el abogado y socio de Villarejo, Rafael Redondo; el exconsejero delegado de BBVA, Ángel Cano, y seite directivos y exdirectivos más de la entidad.

El juez investiga las supuestas escuchas ilegales llevadas a cabo por el comisario jubilado José Villarejo, presuntamente por encargo de los antiguos responsables del BBVA, durante la etapa de Francisco González como presidente de la entidad financiera. El que fuera jefe de seguridad bajo el mandato de González, Corrochano, y otros tres investados estaban llamado hoy a declarar en la Audiencia Nacional. Según las fuentes consultadas, Corrochano no ha declarado, pues al estar la pieza secreta desconoce los hechos que se le imputan al atribuirle los delitos de cohecho activo y descubrimiento y revelación de secreto.

La versión de los hechos de Corrochano es clave porque él era supuestamente el responsable de la entidad que contrató los servicios de la agencia del excomisario Villarejo, Cenyt. De esta forma, es esta persona la que puede aclarar dos cosas: si se dio orden de espiar las llamadas de empresarios, políticos, supervisore y periodistas, entre otras personas, y si ese mandato partió del entonces presidente de BBVA, Francisco González.

El impulso de esta investigación ha provocado el desfile por la Audiencia Nacional de diversos antiguos responsables del BBVA, seis de ellos todavía con cargos vigentes en el banco. Uno de los más esperados, el antiguo consejero delegado entre los años 2009 y 2015 Ángel Cano, no acudió ayer a declarar por tener un viaje al extranjero, y está citado el próximo jueves 11 de julio. Su declaración mantiene la expectativa sobre la semana que viene.

Fuentes cercanas a la entidad informaron a ABC que el nexo que conecta a todos los investigados es su relación con el área de seguridad del banco en la época de González, quien a finales de 2018 abandonó la presidencia del banco y posteriormente, a la vista de la investigación judicial, dimitió como presidente de honor del banco y su fundación. Todos los imputados habrían firmado algún documento o pago, vinculado a la seguridad, por el que los investigadores quieren interrogarles. Eso significaría que Cano, por ejemplo, no habría sido citado por ser el antiguo consejero delegado.