Las curiosas valoraciones del «Financial Times» a los ministros de Economía

El rotativo británico eligió en 2007 al titular de Finanzas heleno como uno de los mejores de la UE, colocó a Pedro Solbes en el tercer puesto y a Christine Lagarde en el último

madrid Actualizado:

Desde hace siete años, el periódico británico «Financial Times» elabora su ranking de ministros de Economía de los 19 mayores países de la Unión Europea. Sin embargo, en un 2012 jalonado de cumbres decisivas para el euro y en el que cada país ha vivido más pendiente de Bruselas que nunca, este curso la tabla adquiere especial relevancia. En esta edición, el alemán, Wofgang Schäuble, repitió liderato mientras que su homólogo español, Luis de Guindos, cerró la lista como el peor clasificado. Pero, ¿cuál es la metodología que utiliza el ranking? Como ha advertido en alguna ocasión el propio periódico, sus clasificaciones ofrecen una tabla «imperfecta pero perspicaz» de las habilidades políticas y económicas de los afectados. Algunas veces más que otras.

Así, en 2007, un año antes de la quiebra de Lehman Brothers, el entonces ministro de Economía heleno, George Alogoskoufis, entraba en el quinto lugar de la clasificación del diario. Años después se comprobó que las cuentas que Atenas presentaba a Bruselas fueron falseadas durante una década. En el tercer lugar se encontraba el español Pedro Solbes, mientras que la última fue la francesa Christine Lagarde, en el Ejecutivo de Sarkozy en aquel momento. Un año después, las tornas se invirtieron: España, Irlanda y Portugal eran los últimos de la tabla y Lagarde saltaba al séptimo puesto por la reacción de Francia a la crisis.

Tras la aprobación del primer rescate a Grecia en mayo de 2010, ese año el ministro heleno George Papaconstantinou obtenía un honroso octavo puesto en la clasificación ya que, en opinión del diario, «había recuperado la credibilidad del país» tras la intervención de la economía griega.

Esta serie de desaciertos se explican, en parte, por el mecanismo de puntuación del diario. La clasificación de los ministros de la Unión Europea es un baremo de tres parámetros: habilidad política, balance de su gestión económica y credibilidad obtenida por los mercados. El factor político lo deciden siete economistas continentales que este año han sido Erik Nielsen, economista jefe de la entidad italiana Unicredit; Gilles Moec, economista de Deutsche Bank; Sony Kapoor, de la consultoría Re-Define; Michael Heise, economista jefe de Allianz; Jacques Delpla, profesor adjunto de la Escuela de Negocios de Toulouse; Peter Vanden, economista jefe para la eurozona de ING y Robert Bergqvist, economista jefe de SEB bank.

El factor económico, segundo parámetro, toma en cuenta varias variables de cada país. Se basa, por un lado, en los datos de PIB, déficit público y deuda; en segundo lugar, en la magnitud de la recuperación de cada economía desde 2009; en tercer lugar, el diario contabiliza la evolución del desempleo desde 2009 a 2013 y, por último, su balanza corriente. El último indicador de la nota final, la confianza de los mercados, viene determinada por la evolución del interés de la deuda pública de cada país en el último año.

De esta forma, la cuota de aciertos y errores del ranking del diario es comparable a la de la mayor parte de los organismos económicos en los últimos años. Pocos previeron la crisis que se avecinaba y, al llegar, aún menos expertos temieron que fuera tan grave como lo ha acabado siendo. No hace tanto, Grecia esgrimía formidables cifras de déficit público y España estaba en lo más alto de la tabla de «Financial Times» por su vigoroso crecimiento. Ahora las tornas han cambiado. Sin embargo, y a pesar del baile de banderas, el de Europa es un fracaso colectivo a la hora de encontrar una recuperación que solo se aleja. Como sentencia al diario británico el economista Sony Kapoor, «por su incapacidad a la hora de articular una respuesta colectiva a lo que ha sido una crisis sistémica, realmente todos los ministros de Economía europeos se merecen un gran suspenso».