Fainé confía en que la opa de Gas Natural se resolverá pronto con un «pacto accionarial»

El directivo de la entidad financiera relativiza el «impacto económico» de la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia sobre la petrolera Repsol YPF

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BARCELONA/MADRID. Se puede decir más alto pero no más claro. El propio presidente de La Caixa, Ricardo Fornesa, lo insinuó el pasado 21 de abril, coincidiendo con el último varapalo del Tribunal Supremo a la operación, y ayer, dos semanas después, el director general de la entidad, Isidro Fainé, lo dijo explícitamente: la opa de Gas Natural sobre Endesa «se resolverá en pacto accionarial».

En declaraciones a la emisora pública Catalunya Ràdio, Fainé confirmaba así las insinuaciones de su presidente al expresar abiertamente su convencimiento de que «dentro de unos meses, la gasista y la eléctrica llegarán a un acuerdo gracias al entendimiento entre los accionistas mayoritarios de ambas compañías».

«Las cosas poco a poco están volviendo a su lugar y estoy convencido de que dentro de unos meses hablaremos de otra forma», afirmó el responsable de La Caixa, tras recordar que «la entidad ha estado siempre abierta a cualquier negociación y cualquier pacto entre accionistas de la futura Endesa».

Anteriores insinuaciones Además de Fornesa, Fainé había lanzado ya en alguna ocasión la posibilidad de desencallar la operación de la gasista con un pacto entre los accionistas de referencia de Gas Natural (La Caixa y Repsol YPF) y Endesa (Caja Madrid), aunque nunca con tal contundencia.

El pronunciamiento de Fainé se interpreta en círculos próximos a la operación como un nuevo movimiento de pieza del grupo La Caixa, que apuesta por la línea negociadora, liderada por Fainé y que ya ha dado sus frutos en otras compañías participadas por la primera caja española. Los más recientes son la anunciada fusión entre Abertis y Autoestrade y la cerrada entre Aguas de Barcelona (Agbar) y Bristol Water.

Con ese modelo de acuerdos amistosos, el posible pacto accionarial en el sector de la energía daría salida a la complicada situación a la que ha conducido la política «más agresiva» del grupo La Caixa, capitaneada por Antoni Brufau -anterior presidente de la gasista y actual presidente de Repsol YPF-, que en menos de cuatro años ha impulsado dos opas hostiles, la primera, frustrada por el Gobierno del PP, sobre Iberdrola, y la segunda sobre Endesa, ahora embarrancada en distintos procesos judiciales.

La opa de Gas Natural sobre Endesa está paralizada por un juzgado mercantil de Madrid, a raíz de que la eléctrica presentó un aval de 1.000 millones de euros. Asimismo, el Tribunal Supremo ha suspendido cautelarmente la autorización del Consejo de Ministros que aprobó la operación con condiciones. La gasista catalana, que preside Salvador Gabarró, tiene hasta mañana para recurrir ante la Audiencia Provincial de Madrid el auto del juzgado de lo mercantil.

Por otra parte, Isidro Fainé se refirió también a la situación de Repsol YPF respecto a Bolivia. El directivo de La Caixa relativizó el impacto económico de la nacionalización de los hidrocarburos acordada por el presidente del país, Evo Morales.

«El impacto económico de la petrolera en Bolivia es muy pequeño para la compañía en su conjunto», aseguró Fainé quien expresó su total confianza en que Brufau «como buen gestor que es, solucionará la situación».

Las palabras de Fainé coincidieron con el anuncio de la apertura de la primera oficina de representación de La Caixa en el continente asiático. El gobierno catalán apoyará a la entidad en su aventura asiática, con el objeto de reforzar lazos estratégicos con el país amarillo. Tras abrir sede en Pekín, la entidad se plantea en un futuro próximo tener presencia en Hong Kong y Shangai.

Industria confía en convencer a la CE

Por otra parte, el secretario general de Energía, Antonio Fernández Segura, reafirmó ayer en Madrid que el decreto por el que se modificaron las funciones de la Comisión Nacional de Energía (CNE), facultándola para examinar cualquier operación sobre una empresa energética, se adapta a la normativa europea y confía en convencer de ello a la Comisión Europea (CE).

Fernández Segura explicó que el expediente abierto por la CE «no es más» que una carta de emplazamiento, un procedimiento «muy común» entre el Ejecutivo europeo y los estados miembros y no «merece mayor preocupación».

Sobre este asunto hay que añadir que el vicepresidente y responsable de Industria de la Comisión Europea, Günter Verheugen, pidió ayer en Madrid que no haya «interferencias políticas» en la tramitación de la opa formulada por el grupo alemán E.ON sobre Endesa.

Tras reunirse con el vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, y al ser preguntado por el expediente que la CE ha abierto a España por las nuevas funciones de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Verheugen dijo que se trata de un asunto de «claridad empresarial».

Solbes precisó, no obstante, que la apertura del expediente a España no se trató en la reunión, celebrada en el Ministerio de Economía.

Unas horas más tarde, en la presentación del «Libro Marrón» del Círculo de Empresarios, dedicado este año a la unidad de mercado, el vicepresidente de la Comisión insistió en defender un marco económico europeo marcado por la libre competencia entre empresas, así como por la no intervención de los Estados. «No podemos proteger a las empresas de la competencia, señaló Verheugen.