Enrique Sánchez, presidente de Adecco España
Enrique Sánchez, presidente de Adecco España - ABC

«Europa invierte el doble que España en políticas activas de empleo»

Entrevista con Enrique Sánchez, presidente de Adecco España

MADRIDActualizado:

La recuperación del empleo continúa y permitió una caída en el paro registrado de 98.317 personas en junio. Sin embargo, Enrique Sánchez, presidente de Adecco España, considera que estos datos no son suficientes y el Gobierno debe implementar nuevas políticas activas de empleo para mantener la mejora del mercado laboral. Parados de larga duración y jóvenes son, en su opinión, los colectivos más necesitados de estas medidas.

—¿Cómo ha ido este primer semestre del año y qué previsiones tenéis?

—Creemos que la economía está teniendo un gran crecimiento en España desde hace tres años. Y, esta vez sí, está habiendo una relación entre el crecimiento de la economía y la creación de empleo. Se ha recuperado ya el 60% del empleo perdido en la crisis. Además, tres de cada cuatro personas que trabajan en España lo hacen con un contrato indefinido. Estamos satisfechos, pero todavía existen puntos débiles en el mercado laboral.

—¿Cuáles?

—Por un lado, tenemos una tasa de paro superior al 20%, que es más del doble de la media de la UE. Además, la temporalidad está en el entorno al 25% y es otro aspecto que debemos atajar. Creo que las reformas laborales deben abordar estos aspectos. Los dos colectivos sobre los que hay que poner el foco es los jóvenes que buscan su primer empleo, que cuentan con una tasa de paro del 40%, y los parados de larga duración mayores de 45 años, a los que les está costando más entrar en la dinámica de las nuevas tecnologías.

—¿Se han impulsado suficientes políticas activas de empleo?

—Creemos que no. Las políticas activas suponen hoy menos del 20% de los recursos públicos dedicados al empleo. En Europa la inversión es el doble. Hoy, las oficinas de empleo son completamente ineficientes. Hacen falta modelos de contratación eficientes, de colaboración público-privada eficientes. Solo entre el 2 y el 3% de los puestos que se crean son a través del SEPE. Debemos abordar una reforma profunda del sistema educativo, que hoy trabaja a espaldas de las empresas. La Formación Profesional Dual está totalmente abandonada. Hay que desarrollar oficios soldadores, profesiones intermedias. Es paradójico que habiendo 4 millones de parados haya dificultades para que las empresas encuentren trabajadores que encajen en sus necesidades.

—El PP hizo un nueva propuesta para los jóvenes ¿Qué le parece esta medida?

—La medida me parece estupenda pero hay que cristalizarlo a efectos prácticos en acuerdos con empresas. Creo que la reforma de mercado de trabajo ha estimulado el empleo y la economía en los últimos años y que el gobierno actual va en la buena dirección, con independencia del partido al que representa. Aún así, este tipo de políticas tienen que materializarse en cosas concretas. La medida, extraordinaria, pero hay que ver dentro de un año a cuántos jóvenes ha beneficiado. No hay grandes incentivos en la contratación de jóvenes, no hay grandes programas de formación dual de verdad.

—¿Cómo está afectando la revolución digital al empleo?

—Hay que encontrar un equilibrio. La tecnología hay que aprovecharla y usarla, pero creo que la diferencia va a seguir estando en las personas y su compromiso. Es difícil de cuantificar, pero si tengo que dar un dato, diría que entre un quince y un diez por ciento de los puestos de trabajo que se crean es en el ámbito de la teconología. Hay una parte, sin sobreetimarla, que es importante de las nuevas necesidades en materia de empleo. Es mucho, pero no es el 80%. No tengo la visión de que la tecnología vaya a sustituir a las personas.

—¿Cómo afecta un Gobierno en minoría como el actual a las empresas?

—Que haya un entorno de seguridad jurídica, de desarrollo de las infraestructuras, de competencias de los trabajadores locales, es muy importante. Un gobierno en minoría tiene que pactar cada día cosas importantes en la agenda para las empresas como la reforma fiscal, laboral o autonómica y esto puede influir en las empresas que se plantean si invierten en España. Aún así, creo que estamos mejor ahora que hace un año.

—En esta misma línea, ¿cómo se interpreta el desafío soberanista de Cataluña?

—Es un atraso para las empresas, que no entienden este movimiento. En una Europa sin barreras, sin fronteras y donde no hay distancias no se comprende este reto. Creo que penaliza total y absolutamente el tejido empresarial.

—En este ambiento de creciemiento y mejora, ¿ha llegado el momento de incrementar los salarios?

—Creo que sí, es parte del reto que tiene en España. La reforma laboral ha simplificado, ha limado rigideces. Pero gran parte de la recuperación del empleo ha sido en un contexto de salarios más bajos. Ha llegado el momento de que España recupere el poder adquisitivo que tenía antes de la crisis. Dicho esto, también considero que deben crearse fórmulas salariales vinculadas a la productividad de las empresas y de los trabajadores.