Ocho de cada diez europeos creen que el estrés laboral crecerá en los próximos años

Ocho de cada diez europeos creen que el estrés laboral crecerá en los próximos años

Más de la mitad considera que sufrirá mucho más en su trabajo y sólo un 7% confia en que su situación mejorará

MADRID Actualizado:

El presente del mercado de trabajo ya no es precisamente un remanso de tranquilidad, pero el futuro se anuncia aún más agobiante. Ocho de cada diez trabajadores europeos consideran que durante los próximos cinco años la cifra de personas que sufrirán estrés de origen laboral aumentará, y un 52% piensa que el incremento será notable. Otro 28 cree que lo hará de forma ligera. Sólo un 7% cree que disminuirá. En España, la opinión sobre el aumento del estrés parece un poco menos pesimista, considerando que son sólo 7 de cada 10 consultados (un 69%) los que estiman que aumentará.

Estos son los no demasiado halagüeños datos que recoge un sondeo de opinión encargado por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), realizado entre más de 35.000 ciudadanos de 36 países del Viejo Continente. La percepción de que la presión en el puesto de trabajo comienza a pasar factura a los trabajadores la comparten incluso los directivos. Otra encuesta de la Agencia realizada en 2009 revelaba que el 79% de los empresarios consideraba que el estrés constituía un problema en sus organizaciones, lo que colocaba a este trastorno en un nivel de importancia para las empresas similar al de los accidentes laborales.

«La crisis financiera y la transformación del mercado laboral someten a los trabajadores a exigencias crecientes y, por tanto, no resulta sorprendente que el estrés de origen laboral ocupe un lugar destacado entre las preocupaciones de las personas», asegura Christa Sedlatschek, Directora de la EU-OSHA. «Con independencia de la edad, el género o el tamaño de la organización, una abrumadora mayoría de los consultados cree que el estrés relacionado con el trabajo aumentará».

Sin embargo, se aprecian variaciones nacionales interesantes en cuanto a los que prevén que este trastorno «aumente notablemente»; así, los noruegos son los menos preocupados (16%), mientras que los griegos son los que ven con mayor inquietud el incremento del estrés (para un 83%, «aumentará notablemente»).