Juan Carlos Ureta
Juan Carlos Ureta - CHEMA BARROSO

Juan Carlos Ureta«A España le queda mucho por andar en cultura financiera»

Entrevista a Juan Carlos Ureta, presidente de Renta 4 Banco

MADRIDActualizado:

Juan Carlos Ureta (Bilbao, 1956) es uno de los expertos en inversión más reconocidos de nuestros país. Consultor de varios grupos empresariales españoles y extranjeros, profundo conocedor de la realidad bancaria y defensor a ultranza de la normalización y democratización del mundo de las inversiones, asegura que nuestro país ha mejorado mucho en términos de cultura financiera, pero advierte de que aún queda mucho camino por recorrer.

—¿Falta educación financiera en España?

—Sí, sin duda. Es cierto que sería exagerado e injusto decir que hay una falta completa de educación financiera. Pero sí que se echa en falta una pedagogía básica. No es necesario conocer técnicamente como funciona un bono, pero las nociones elementales sí. Muchas de las personas que se aproximan por primera vez al mundo de la inversión lo hacen con la idea de que a la «Bolsa» se llega a una especie de todo o nada. O doblas tu inversión en dos días, o lo pierdes todo. Pero eso no es así. Invertir te da la posibilidad de tener una rentabilidad tranquila a lo largo del tiempo y mejor de lo que obtendrías con un depósito.

—¿Quién tiene la responsabilidad de poner en marcha esos programas de educación?

—Yo creo que la pedagogía la tenemos que hacer las entidades. Pero no es fácil porque muchas veces va en contra del marketing. Siempre vende más prometer lo muchísimo que vas a ganar. Pero nosotros siempre hemos seguido esta filosofía, la de enseñar sobre el mundo de la inversión, y nos ha funcionado.

—¿Qué diferencia al inversor español del europeo?

—En las grandes plazas financieras y más tradición. Más años de inversión a la espaldas. Esta es la cultura financiera que hay que construir en España.

—¿Esta menor cultura hace que el inversor español prime la seguridad a la hora de invertir?

—La percepción de seguridad es un aspecto muy interesante en el mundo de la inversión. Por que muchas veces se asocia con la solvencia de la entidad. Y no es así. La seguridad deriva del conocimiento. De conocer el terreno que pisas. Quien tiene un piso en la madrileña calle de Serrano está tranquilo porque tiene un valor que considera seguro, aunque realmente no sepa si su valor sube o baja, ni lo pueda vender en dos días. Sin embargo, no se tiene la misma percepción cuando se tiene una inversión en un fondo que tiene acciones de las mejores compañías del mundo. Y en cuanto baja un poco el valor liquidativo llegan los sustos. Son cosas que no son fáciles de explicar. Por eso yo creo que es muy importante el conocimiento. Y en España todavía queda mucho por andar. Por ejemplo, el año pasado, llegó el mes de febrero y los bonos de empresas españolas tuvieron una caída muy importante. Y hubo un movimiento enorme hacia monetario, y de poco sirvió explicar que ninguna de estas compañías iban a quebrar, sino que estaban siendo castigadas por el mercado por la razón que fuera.

—¿La crisis, primero, y el actual escenario de tipos en mínimos, han ayudado al mundo de la inversión o por contra han dañado su imagen?

—La postcrisis y, especialmente, del año 2012 en adelante han sido un buen momento para la inversión. Sin embargo, ahora tenemos un peligro importante. Estamos en un entorno de tipos muy bajos, han subido algo pero todavía están en niveles mínimos, y, sin embargo, ya hemos empezado a ver cómo cuando el tipo del bono español ha subido (de 0,90 al 1,70 o 1,80 que está ahora) algunos fondos de renta fija, sobre todo fondos de pensiones, que están invertidos al 100% en bonos del Tesoro a largo plazo, han comenzado a entrar en pérdidas. Yo ya me he encontrado con algún cliente que me ha consultado extrañado el por qué de estas las pérdidas.

—¿Esto afectará a los fondos más conservadores?

—Sí, precisamente. Y es que es el bono del Tesoro a diez años había subido mucho porque también había bajado mucho el tipo de interés. Pero ahora va a ocurrir lo contrario y la gente no lo entiende. Esto ya pasó en el año 93, cuando hubo una subida de tipos y aquéllos que habían invertido en bonos a largo plazo perdieron mucho dinero. Este es un tema que no es fácil de explicar. El problema es que el escenario que tenemos ahora encierra el riesgo de provocar frustraciones en algunos clientes, sobre todo, como decíamos, de fondos de inversión conservadores.