El mapa de los países que más y menos impuestos pagan

España se sitúa próxima a la media de la OCDE, con un 33,7% del PIB en 2017 (medio punto más), aunque es Francia quien lidera la presión fiscal con el 46,2%. México es el país donde menos se paga, la presión fiscal apenas es del 16,2%

MadridActualizado:

La fiscalidad siempre es motivo de polémica, pero los datos pueden ayudar a aclarar algunas creencias generalizadas. Esta es la principal aportación del informe anual «Revenue Statistics», que elabora la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), en el que mide por países el peso de los impuestos y contribuciones sociales en relación con el PIB. Lo que comúnmente se conoce como la «presión fiscal». En el caso de España, esta se sitúa por debajo de la media de la OCDE, en el 33,7%, y crece medio punto respecto a 2016.

En este sentido, la media global de la OCDE ha alcanzado este año el 34,2% (dos décimas más que en 2016), el nivel más alto de toda la serie histórica que se remonta a 1965, superando el 33,8% de 2000 y el 33,6% en 2007.

El país con mayor peso de sus impuestos y contribuciones sociales en su PIB en 2017 ha sido Francia, con una carga fiscal del 46,2%. Lo que respresenta siete décimas más que lo registrado en 2016, y apartando a Dinamarca de lo más alto del podio por primera vez desde 2002. El país nórdico se ha tenido que conformar con un segundo puesto, con una presión del 46% del PIB el año pasado. Todo ello, a pesar de subir dos décimas.

México, el país con menor presión fiscal

México representa el caso opuesto, ya que es el país con una menor presión fiscal de los miembros del conocido como «club de los países más ricos», al situarse en 2017 en el 16,2% del PIB, perdiendo cuatro décimas respecto a 2016 y por delante de países como Chile (20,2%) o Irlanda (22,8%).

De hecho, en el caso de Francia, el Gobierno galo ha anunciado este martes el aplazamiento durante seis meses de la subida de los impuestos a los carburantes ante las protestas que se habían venido registrado en los últimos días, protagonizadas por los conocidos como «chalecos amarillos».

Del total de 36 países que forman parte de la OCDE, el año pasado han rebajado su presión fiscal 15 países, frente a 19 países que la han incrementado, en tre los que se incluye España, que ha pasado al 33,7% del PIB frente al 33,2% en 2016. El mayor incremento se ha producido en Israel, donde la presión fiscal en relación con el PIB alcanza el 32,7% frente al 31,3% del año anterior. De esta forma ha adelantado a Estados Unidos, cuya carga fiscal se ha visto incrementada del 25,9% al 27,1% del PIB en 2017.

Por su parte, el mayor descenso de la presión fiscal entre 2016 y 2017 se ha producido en Islandia, al pasar del 51,6% de 2016 al 37,7% en 2017. Desde la OCDE han aclarado que esto se debe a las contribuciiones extraordinarias registradas durante 2016. También ha rebajado su presión fiscal Hungria hasta el 37,7%, un punto y medio porcentual menos, hasta el 37,7% impulsado por la rebaja del impuesto sobre la renta y los beneficios empresariales.

El singular caso de Irlanda

La mayor caída de la presión fiscal desde 2007 se ha producido en Irlanda, que ha pasado del 30,4% del PIB al 22,8%, alentado por el fuerte crecimiento de su economía en 2015. Noruega también ha descendido su carga fiscal del 42,1% del PIB al 38,2%. En total, 21 países de la OCDE han registrado una carga fiscal menor respecto a una década antes.

Por su parte, el mayor aumento de la presión fiscal desde 2007 se ha producido en la rescatada Grecia (2010). En concreto, la subida ha sido de 8,2 puntos porcentuales hasta el 39,4% en 2017. Mientras, en los casos Francia, Japón, México, Países Bajos y Eslovaquia, han tenido lugar incrementos de al menos tres puntos porcentuales durante este periodo.