Enrique Doheijo (Deloitte), Rocío Sicre y Juan Virgilio Márquez (AEE), esta mañana
Enrique Doheijo (Deloitte), Rocío Sicre y Juan Virgilio Márquez (AEE), esta mañana - JAVIER GONZÁLEZ

La eólica pide un marco regulatorio estable y una rentabilidad razonable

El sector, que ha perdido 20.000 empleos en los últimos diez años, ha sobrevivido gracias a las exportaciones

MadridActualizado:

El sector eólico español pide al Gobierno un marco regulatorio estable y una rentabilidad razonable a largo plazo para resurgir después de cinco años bajo mínimos, con una importante pérdida de empleo, según ha manifestado hoy la presidenta de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), Rocío Sicre, en la presentación del estudio macroeconómico del sector elaborado por Deloitte.

Sicre ha subrayado que esta industria ha sabido adaptarse a los mercados internacionales, sobre todo en «offshore» (en el mar) donde, curiosamente, en España apenas existe.

También se ha mostrado optimista con el borrador de la nueva ley de transición energética y, junto con su director general, Juan Virgilio Márquez, ha destacado la necesaria repotenciación de muchos parques eólicos. «Hay que tener un marco regulatorio porque en 2020 el 10% de la potencia instalada tendrá ya más de 20 años y en 2025 será el 50%», apuntó Virgilio Márquez.

El director general de AEE enumeró las principales cifras del sector durante 2017: su contribución al PIB fue de 3.394 millones de euros, y las exportaciones ascendieron a 2.391 millones, frente a unas importaciones de 890,5 millones. Las exportaciones del sector eólico son comparables con las de sectores de gran importancia para la economía española, como el vino o el calzado.

El sector empleaba a 22.578 personas en 2017, cuando en 2008 superaban los 41.000, y evitó la importación de combustibles fósiles por valor de 1.506 millones de euros. Las emisiones evitadas sumaron 25 millones de toneladas y su impacto sobre los precios del mercado mayorista fue un ahorro de 10 euros por cada megavatio hora (MWh).

A finales de 2017, España contaba con 23.092 MW y la generación eólica en ese año fue de 47.628 GWh, lo que supone una cobertura de la demanda del 18%, la segunda tras la nuclear.