Enagás advierte que el suministro de gas en España peligra a partir de 2003

MADRID. J. A. Navas, P. Ruiz Montero
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Enagás ha encendido todas las alarmas sobre los problemas de abastecimiento que sufrirá el mercado del gas natural a partir de 2003 y que afectará en un primer momento a las centrales de ciclo combinado, que son la pieza en la que descansa la garantía del suministro de todo el sistema eléctrico español, y que posteriormente se trasladaría a todo el mercado.

En un documento interno elaborado por Enagás, que es la empresa que tiene el control de la red de transporte de gas natural en España, se señala que con «la infraestructura actual, junto a la que está en curso, es insuficiente para atender la demanda prevista a partir de 2003».

El sector que en un primer lugar se verá afectado por los problemas de suministro de gas natural será el eléctrico, que ha planificado practicamente la totalidad de las nuevas inversiones en generación a través de centrales de ciclo combinado que funcionan con gas natural. Enagás afirma que si no se acometen inversiones mayores de las ya previstas, a partir de 2003 solo se podría atender entre el 20 ó el 25 por ciento de la demanda para ciclos combinados.

SÍNDROME CALIFORNIA

Sin embargo, el problema no queda solo ahí. Enagás, filial de Gas Natural, controlada a su vez por Repsol y La Caixa, asegura que a partir del 2006 también habrá problemas para el mercado convencional de manera creciente. Así, a partir de este fecha se dejaría de cubrir un 3 por ciento de la demanda convencional y alcanzaría el 21 por ciento en el año 2010.

El documento de Enagás ha despertado una honda preocupación tanto en el sector eléctrico como en la Comisión Nacional de la Energía, que es el organismo regulador de los sectores energéticos, ya que se podría poner en jaque el suministro eléctrico en los próximos años. Aunque se asegura que hay tiempo para encontrar soluciones antes de llegar a situaciones tan caóticas como las vividas en los últimos tiempos en Califonia.

En medios del sector, se considera que con la demanda eléctrica creciendo a cuotas del 6 por ciento en los últimos años comienza a hacerse insuficiente la previsión de nueva potencia instalada que tienen las compañías eléctricas. Ésto, unido a que los nuevos grupos eléctricos que entrarán en funcionamiento en los próximos años son de gas natural y no tienen garantizado el suministro, supone un interrogante sobre las dificultades que pueden sobrevenir en un futuro muy próximo tanto para el consumo doméstico como el industrial.

CENTRALES DE CARBÓN

De hecho ya se apunta hacia la necesidad de hacer un replantamiento en la planificación del sector eléctrico para que apueste por otras fuentes energéticas primarias, como el carbón.

A pesar de que Enagás reconoce en su escrito los problemas de abasteciento, apenas propone alternativas para remediarlo. Alerta sobre la necesidad de poner en marcha un Plan de Urgencias por importe de 160.000 millones de pesetas, pero reconoce que tan solo serviría para cubrir las necesidades totales hasta el año 2004 y a partir de esta fecha volvería a haber problemas de suministro.

LA PATATA CALIENTE AL GOBIERNO

Ante la imposibilidad de poner solución al problema, Enagás quiere elevar la responsabilidad del suministro futuro al Gobierno. En este sentido señala que «resulta necesaria la definición de un Plan Director de Infraestructuras gasistas con el horizonte 2010 que garantice el suministro en condiciones de máxima eficiencia. En opinión de la empresa gasista, este plan debería ser aprobado por la Administración basándose en futuras autorizaciones de nuevas infraestructuras.

Según Enagás, la existencia del plan, unida a un sistema razonable de peajes, constituiría una garantía de estabilidad en cuanto a la utilización de las nuevas infraestructuras y de su rentabilidad.