Josep Borrell, durante su participación en el foro internacional sobre geopolítica y economía «Diálogos de Raisina»
Josep Borrell, durante su participación en el foro internacional sobre geopolítica y economía «Diálogos de Raisina» - EFE

La empresa española toca a la puerta de 1.400 millones de personas

La visita oficial a India encabezada por Borrell trató de impulsar una relación comercial apenas incipiente con el nuevo gigante global

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Un gigante que sigue dando el estirón. Séptimo país más grande del mundo por extensión y sexta economía global, con crecimientos anuales del PIB en torno al 7%, el atractivo comercial e inversor de India es innegable. Un mercado de 1.400 millones de habitantes en el que, entre sus visibles desigualdades, se consolida una pujante clase media y en el que casi todo está por hacer, en especial en materia de infraestructuras.

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrel, se desplazaba esta semana en viaje oficial hasta Nueva Dehli para «estrechar las relaciones y facilitar los intercambios bilaterales» con un país que, en sus propias palabras, supone «una enorme oportunidad». De la importancia de «reforzar nuestros lazos» con el que sin duda será uno de los actores esenciales en el mapa geoeconómico global en las próximas décadas da cuenta la amplia delegación institucional que acompañó al ministro, y que incluía a la directora genera de Comercio e Inversiones, María Paz Ramos; a la de Exteriores, Cristina Serrano; al director general de CEOE Internacional, Narciso Casado, y a la directora general de la Cámara de Comercio de España, Inmaculada Riera.

«El continuo desarrollo y aumento tanto de la población como de la industria y comercio del país convierten a India en un aliado comercial del máximo interés. Sobre todo, porque en los últimos años India se ha abierto al exterior y ha estrechado sus relaciones económicas y comerciales con otros gigantes asiáticos. Recordemos que ha suscrito acuerdos de libre comercio con Corea del Sur y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Además, tiene acuerdos en vigor con importantes actores regionales como China, Japón o Singapur. De modo que la presencia en India es una magnífica oportunidad. No solo por sí misma, por lo que representa su propio mercado, sino también por la opción de acceder a otros países asiáticos enormemente interesantes también para las empresas españolas», subraya Inmaculada Riera, directora general de la Cámara de Comercio, sobre la importancia estratégica del mercado indio.

Las ocasiones que el desarrollo de la nueva potencia asiática brinda a las compañías españolas son variadas. «Uno de los sectores que continúa ofreciendo mayores oportunidades es el de las infraestructuras de transporte, incluyendo carreteras, ferrocarriles, aviación civil, sistemas de gestión del tráfico, así como sector naval, aeroespacial y de defensa», explica Riera. De hecho, uno de los objetivos del viaje de Borrell era impulsar la venta de 56 aviones militares de transporte medio C-295 de Airbus, cuyas primeras 16 unidades se fabricarían integramente en la planta de la multinacional en Sevilla.

Uno de los objetivos del viaje era impulsar la venta de 56 aviones de Airbus, con fabricación parcial en Sevilla

La directora general de la Cámara de Comercio subraya que «también son crecientes las posibilidades en torno a las ciudades inteligentes. El sector de las energías renovables es también muy atractivo y, cada vez más, el sector del agua y medio ambiente, que constituyen ámbitos críticos para el Gobierno indio y en los que está focalizando proyectos importantes de inversión. La industria de automoción continúa presentando margen de crecimiento y el sector alimentario ofrece asimismo oportunidades para la industria española». Riera también cita otros nichos de futuro en el que «las empresas españolas han estado hasta ahora menos presentes», como el sector servicios. Focos sobre los que centrar una inversión aún incipiente (212 millones de stock en 2016) y para igualar una balanza comercial claramente deficitaria para España: las importaciones desde el país asiático (3.880 millones en 2017) triplican a nuestras exportaciones (1.274 millones).

Y es que abrir camino empresarial en esta vasta extensión de oportunidades no es tarea sencilla. A pesar de los pasos para la eliminación o la reducción de las limitaciones vigentes a la inversión extranjera en ámbitos como defensa, inmobiliario, banca, aviación civil, infraestructuras ferroviarias y seguros, «existen restricciones a la inversión extranjera en sectores de gran importancia como la banca y los seguros, por solo mencionar algunos ejemplos. Asimismo, hay numerosas barreras no arancelarias en los sectores de la agroalimentación, así como unos aranceles elevados, en comparación a los nuestros, en los sectores relacionados, por ejemplo, con automoción y agroalimentación. Por otro lado, «Make In India», destinado a impulsar la industrialización en el país, no debería ligarse a la imposición normativa de mayor contenido local en el mercado de contratación pública», explica Narciso Casado, director general de CEOE Internacional.

La burocracia y las diferencias culturales son otras dificultades características del mercado indio y hacen recomendable buscar el respaldo de un socio local. Casado recuerda que «en numerosos casos la legislación vigente no deja otra opción a la empresa foránea que aliarse con una empresa india para implantarse en el país», como, por ejemplo, en banca, seguros, distribución generalista...

Ocasión para las pymes

Una complejidad que dificulta el acceso de las pymes, aunque Riera cree que pueden «beneficiarse de la presencia e inversión de las grandes empresas españolas, el llamado efecto tractor. Según se puso de manifiesto en la última reunión del Foro de CEO’S España-India, las relaciones comerciales y de inversión entre ambos países suponen un total de 7.000 millones de dólares, que podrían pasar a 50.000 millones en 2022 si se aprovechara todo el potencial de los sectores. Proyectos de esa magnitud pueden contribuir a potenciar la entrada de pymes españolas en este mercado de la mano de las grandes empresas encargadas de desarrollarlos», defiende la directora general de la Cámara de Comercio.

Allnanar a las pymes ese empedrado camino de entrada a la autopista de oportunidad india es precisamente uno de los objetivos de ese Foro de CEO’S, constituido en 2016 e integrado por líderes empresariales de ambos países. Iniciativas que ponen por fin al nuevo gigante global en la hoja de ruta de la empresa española.