Central hidroeléctrica de Endesa
Central hidroeléctrica de Endesa - ABC

Las eléctricas preparan una batalla judicial contra los recortes de los Presupuestos

El sector asegura que tiene pendiente de amortizar 7.000 millones de euros por las centrales hidroeléctricas

MadridActualizado:

El drástico recorte en los ingresos de las eléctricas que recogen los Presupuestos de 2019 ha soliviantado al sector, que ya ha anunciado una batalla legal contra diversas medidas, como la limitación de las remuneraciones de las centrales hidroeléctricas y nucleares, de los pagos por capacidad, además de fomentar las comercializadoras municipales.

Desde las eléctricas subrayan a ABC que «no caben propuestas que penalicen a las energías libres de emisiones, tales como las que se proponen sobre la nuclear y la hidroeléctrica, en base a argumentos extensibles a todas las energías renovables». Y advierten de que «son medidas contrarias a la normativa de la UE, por lo que se generaría una nueva judicialización del sector en un momento en el que se requiere recuperar la confianza de los inversores de cara a la transición energética».

En el sector afirman que «van en contra de la acción climática, desincentivando las inversiones en energías limpias, castigando a los agentes que han apostado por estas tecnologías limpias y perpetuando los privilegios de aquellas empresas que no creyeron en la necesidad de la energía sostenible».

Sobre la eterna polémica de si las centrales nucleares e hidráulicas están amortizadas, como piensan el PSOE y Podemos, o no, las eléctricas insisten en que las nucleares no están amortizadas (no han llegado al fin de su vida útil) y están tan sobrecargadas de impuestos que no son viables. Este hecho se constata con el cierre de Garoña por parte de los operadores. Y las hidroeléctricas, tampoco. Estas plantas requieren de cantidades ingentes de inversión (gran obra civil) que empiezan a dar réditos a partir de los 70 años del inicio de su funcionamiento. En los balances de las empresas eléctricas se observa una amortización contable por recuperar de más de 7.000 millones de euros, lo que supone una vida útil restante de más de 30 años».

En los últimos años estas centrales han registrado pérdidas contables derivadas de la excesiva carga fiscal, la cual es contraria a la lucha contra el cambio climático. «Además, desde hace diez años se ha incrementado el parque hidroeléctrico más de un 7%. Por lo tanto, no se trata de una tecnología que haya que penalizar, sino promover».

El potencial de la hidroeléctrica en España (según el plan de energías renovables 2011-2020 del Gobierno) es de más de 34.000 GWh adicionales, lo que implica que es posible duplicar la producción anual existente. «El simple anuncio de estas medidas retrae el capital y el interés del inversor», subrayan.