Rodrigo A. Fernández con uno de los zapatos que fabrica Diplomatic
Rodrigo A. Fernández con uno de los zapatos que fabrica Diplomatic - ABC
LA ESPAÑA HECHA A SÍ MISMO

Diplomatic, calzado exclusivo cosido a mano en España

La firma fundada por Rodrigo A. Fernández ha doblado este año sus ventas y en 2018 espera hacerlo de nuevo

MadridActualizado:

La crisis, lejos de ser una barrera, se convirtió en una gran ventaja para muchos jóvenes empresarios, que vieron en los seis largos años de recesión una buena oportunidad para hacer negocios en España. Rodrigo A. Fernández lo hizo cuando las estadísticas comenzaron a arrojar algo de luz sobre la economía, en 2014. Ese año puso en marcha Diplomatic, una firma que hoy viste a políticos como Esperanza Aguirre, al expresidente de Colombia, Andrés Pastrana o a modelos como Helen Svedin.

Este joven emprendedor comenzó vendiendo en la oficina de su padre bajo cita previa a amigos, pero pronto se dio cuenta de que, a pesar de ser un mercado muy competitivo, ofreciendo una buena relación calidad-precio y un servicio cercano podría hacerse un hueco en el sector del calzado. Todos sus productos llevan el sello «made in Spain». Sus elegantes zapatos, clásicos de toda la vida, y sus exclusivas alpargatas o espadrilles están fabricados a mano por artesanos experimentados. «Fabricar en España aporta un valor incalculable al producto. Y no tanto por la obligación ética y moral de aportar con impuestos a tu país, sino porque tenemos a los mejores artesanos del zapato», explica Rodrigo.

Uno de los modelos de la firma española
Uno de los modelos de la firma española - ABC

El 70% de las ventas de esta empresa están canalizadas a través de su página web y el 30% restante en varias tiendas con las que ha llegado a un acuerdo de colaboración. Entre sus proyectos está abrir en 2018 su primer establecimiento en Madrid. «Inauguraremos nuestra primera tienda el próximo verano. Hemos tomado la decisión animados porque cada vez es más la gente que quiere conocernos, que desea ver el producto. Y esto no es posible sin una tienda física», explica.

El precio de los productos

Este empresario insiste en que el contacto directo con el cliente sigue siendo muy importante en el modelo de empresa del siglo XXI. «Vivimos en una sociedad en la que todo está automatizado -asegura- y muchas veces no sabes ni siquiera quién esta detrás de los proyectos». Hace hincapié en que su objetivo es que «la gente nos conozca, sepa como trabajamos, dónde fabricamos, incluso hemos decidido publicar en los próximos meses nuestros costes y gastos fijos para que los clientes valoren lo que cuesta hacer productos de calidad». (www.diplomaticbrand.es).

Este año Diplomatic ha vendido un 100% más que en 2016. Y la previsión para 2018 es duplicar de nuevo sus ventas. «Si se cumplieran nuestros objetivos nos plantearíamos importantes retos», apunta. Este emprendedor afirma que la clave de su éxito está en la relación calidad-precio de sus productos. «Además del diseño presto mucha atención a la comodidad. Si te compras unos zapatos que no te resultan cómodos, no repetirás. Tenemos muchos clientes -apunta- que una vez prueban nuestro calzado nos llaman o nos escriben para decirnos que son los zapatos más cómodos que han probado». Fabricación, experiencia y calidad de las materias primas, son determinantes para lograr un buen producto, relata este empresario.

Cuidar la imagen

Cuidar la imagen de la marca es otra de las áreas en la que Diplomatic insiste. Cada vez más los consumidores se fijan en una marca, no solo por los productos que ofrece, también en la forma de distinguirse del resto de competidores. «Nosotros, a pesar de que el calzado no deja de ser un producto clásico, intentamos mostrar una imagen renovada y fresca. Lo que llamamos, clásicos renovados».

Rodrigo A. Fernández prepara ya su colección de espaldrilles para el próximo verano, «probablemente el resultado de lo mejor de los tres años de vida de la marca», agrega. Al mismo tiempo ha lanzado junto a un amigos Hestrap, una marca de correas de piel «vintage» basada en relojes y automóviles clásicos. Avanza que en unas semanas estarán a la venta en Amazon y que son varias las joyerías que se han interesado por el producto.

Cuando se le pregunta si es fácil emprender en España manifiesta un no rotundo. «Si nos comparamos con los países de referencia en emprendimiento, estamos muy lejos. Y es una pena porque muchos jóvenes con ganas de desarrollar proyectos interesantes están yéndose a otros países», concluye este joven emprendedor.