Nueve de cada diez contratos laborales que firma el sector de la hostelería son temporales
Nueve de cada diez contratos laborales que firma el sector de la hostelería son temporales

Días contados en la hostelería: el 46% de los contratos dura menos de una semana

El año pasado este sector sumó casi cuatro millones de contratos temporales

MadridActualizado:

Casi la mitad de los contratos de trabajo que se firman en el sector de la hostelería son para menos de una semana. El contrato laboral tipo, el más habitual en el sector, tiene una duración de siete días como máximo. La alta temporalidad y la acusada rotación en el empleo se dan durante todo el año, pero se incrementan en épocas de mayor actividad como es el verano.

El año pasado el sector de la hostelería –hoteles, bares, restaurantes y similares– dieron trabajo en España a una media de 1,32 millones de asalariados. De ellos, 803.000 eran fijos en plantilla, trabajadores con contratos indefinidos. El resto, 521.000, eran puestos de trabajo temporales. Y para cubrir esos algo más de medio millón de empleos temporales, el año pasado se formalizaron un total de 3,8 millones de contratos de trabajo, de los que 1,93 millones fueron de una duración no superior a siete días. Y eso que la normativa vigente penaliza los contratos inferiores a una semana con un recargo en las cotizaciones a la Seguridad Social.

Según los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) a los que ha tenido acceso ABC, nueve de cada diez contratos laborales que firma el sector de la hostelería son temporales. Y donde más abundan es en Andalucía, tanto por la dimensión de su sector hostelero como por la alta tasa de contratación temporal que registra, un 96,05% en 2017, solo por detrás del 96,31% que se registró en la hostelería extremeña. La alta temporalidad y la corta duración de los contratos eventuales encuentra explicación en las características de esta actividad económica, muy condicionada por la estacionalidad y por puntas de trabajo en momentos muy concretos –no solo por las fechas turísticas, sino también, por ejemplo, por las épocas más típicas de celebración de banquetes–.

Las patronales del sector afirman que son esas fuertes oscilaciones de actividad las que fuerzan a los empresarios a recurrir a la contratación temporal y de corta duración para momentos muy concretos de puntas de trabajo. Desde los sindicatos, sin embargo, consideran que se abusa de ese argumento, que es excesiva la precariedad laboral que se da en este ámbito. El responsable de Hostelería y Turismo de UGT a nivel nacional, César Galiano, habla incluso de «explotación». Denuncia, además, la proliferación de las empresas multiservicios con las que se subcontratan actividades en el sector y que «multiplica la precariedad salarial y de derechos laborales en trabajos como el de las camareras de piso en hoteles».

Desde la patronal, sin embargo, niegan que haya un uso abusivo de la contratación temporal, sino que va en sintonía con las singularidades de esta actividad económica. Valentín Ugalde, de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos, subraya que la subcontratación es legal y aporta una «flexibilidad organizativa necesaria» para la competitividad del sector. Y remarca que están a favor de que las empresas de servicios apliquen el convenio de hostelería, para que las personas que trabajan en los hoteles a través de esas empresas tengan las mismas garantías y condiciones que los de plantilla del propio hotel.

Inspecciones de trabajo

En cualquier caso, dentro del sector de la hostelería, la rama de actividad en la que se dan mayores tasas de temporalidad y de contratos de muy corta duración no es en los hoteles sino en bares y restaurantes. «Viene obligado por las características de nuestros negocios; nos gustaría que siempre fuera temporada alta, de máxima actividad y de contratación fija, pero la realidad es la que es», explica el secretario general de la Federación de Española de Hostelería y Restauración, Emilio Gallego. En cualquier caso, niega que se abuse de la contratación temporal. «Tenemos una Inspección de Trabajo durísima a la hora de velar por una contratación temporal que responda a razones reales y que se ajuste a la legalidad», afirma. Y sostiene que la práctica muestra que el sector no hace un uso torticero de la temporalidad laboral: «Pese a la alta actividad inspectora, el nivel de sanciones es bajo y la conflictividad laboral también», indica.

Gallego asegura que no se debe confundir temporalidad con precariedad en el trabajo. Asegura que lo importante es la seguridad de acceder a un empleo cuando se pierde otro, y esa seguridad existe –dice– en una actividad en la que hay continuamente mucha demanda de mano de obra. La hostelería –subraya Emilio Gallego– «ha creado casi 300.000 empleos netos en España desde que salimos de la crisis».