El primer banco alemán sugiere el rescate
El primer banco alemán sugiere el rescate - EFE

Deutsche Bank pide una ayuda de 150.000 millones para rescatar a la banca europea

El economista jefe de la entidad, David Folkerts-Landau, ha propuesto este fin de semana una recapitalización de la banca europea, aceptando incluso un incumplimiento de las reglas europeas en lo que se refiere a rescates bancarios

BerlínActualizado:

Después de las ingentes cantidades de dinero que los Estados europeos inyectaron en los bancos para evitar el colapso, a partir de la crisis de 2008, el Consejo Europeo aprobó hace ahora tres años un mecanismo de recapitalización bancaria para escenarios de insolvencia que terminaba con la máxima de que «siempre gana la banca». El denominado «bail-in» sustituía las inyecciones de dinero público en los bancos por recapitalizaciones a cargo de los accionistas o poseedores de bonos e hizo creer que los bancos, finalmente, habían dejado de ser irresponsables de sus propios actos. Pero a la vista del 2017 que se avecina, se retrocede en el tiempo y escuchamos nada menos que al primer banco alemán pedir un rescate.

El economista jefe de Deutsche Bank, David Folkerts-Landau, ha propuesto este fin de semana una recapitalización de la banca europea, aceptando incluso un incumplimiento de las reglas europeas en lo que se refiere a rescates bancarios. «Cumplir estrictamente las reglas causaría un mayor daño que suspenderlas», afirma. Su aportación de cifras y cálculos deja claro además que no improvisa sobre la marcha, sino que la idea ha sido ya contrastada con la calculadora en los despachos de Frankfurt. Folkerts-Landau considera que «con 150.000 millones de euros se pueden recapitalizar los bancos europeos» y que la partida italiana requeriría «unos 40.000 millones de euros, dada la gran cantidad de activos dudosos que poseen las entidades del país».

La banca italiana, que acumula más de 200.000 millones de euros en préstamos de difícil cobro, es a la que todas las miradas se dirigen. El primer ministro italiano, Mateo Renzi, ha señalado que «el hecho de no haber intervenido en la banca entre el 2011 y el 2013, cuando aún se podía hacer, ha sido un error… pero ahora los problemas de algunos bancos italianos son fácilmente resolubles». También desde el BCE, su vicepresidente Vítor Constancio ha abierto la puerta a esta opción al afirmar que Europa debería considerar «un pequeño apoyo público a los bancos» tras los intentos fallidos por sanear el sector y tras las últimas caídas bursátiles. Pero que Deutsche Bank abiertamente sugiera la necesidad de un rescate sí es una novedad. ¿Esto lo sabe Merkel?

Los expertos señalan que el Brexit ha dejado temblando las cotizaciones de muchos bancos, incluyendo al primero alemán, Deutsche Bank, que cotiza actualmente a 25% de su valor en libras. Señalan también que el pronóstico de meteorología financiera para 2017 anuncia tormentas, borrascas procedentes de China, en plena reconversión industrial y con una gran producción que no podrá colocar en ninguna parte e inestabilidades fruto del peligroso nivel de «hiperbancarización» de la economía europea. Los activos totales de la banca en Europa superan el 320% del PIB de la eurozona mientras que, en lo peor de la crisis, en EEUU no llegaban al 80%.

Draghi quedaría cuestionado

A nadie escapa, por otra parte, que un nuevo rescate bancario pondría en duda el trabajo de Mario Draghi al frente del BCE, concretamente su política monetaria hiperexpansiva y sus creativas medidas no convencionales que, a pesar de haberse adentrado en territorios situados más allá de la frontera de su mandato, no habrían impedido un nuevo colapso. Toda esa financiación gratis repartida por el BCE ha tenido un efecto contraproducente: los préstamos de dudoso cobro se acumulan, superan los 900.000 millones de euros en la eurozona. Y el rescate pondría en evidencia también un errado diagnóstico por parte de Draghi, que habría dado por finalizado el saneamiento de la banca europea bastante antes de lo conveniente.