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Deutsche Bank no convence a sus accionistas con los masivos despidos

«Los actuales resultados no nos dejan elección», ha justificado ante los 4.100 accionistas el nuevo presidente de la entidad, Christian Sewing

BerlínActualizado:

Nueva directiva y nueva estrategia, que incluye 7.000 despidos que llegarán a 10.000 en los próximos tres años, pero los cambios no han convencido a los accionistas reunidos en Frankfurt y sus acciones cayeron en bolsa debido a la decepción más de 10 euros, hasta un 6%, arrastrando consigo al DAX 30 y negociándose a precios que no se veían desde el otoño de 2016.

«Los actuales resultados no nos dejan elección», justificó ante los 4.100 accionistas el nuevo presidente de la entidad, Christian Sewing, explicando que la mayor parte de los despidos tendrán lugar en Reino Unido y en Estados Unidos. El plan consiste en un serio repliegue en el negocio de banca de inversión y una reducción de plantilla en torno al 25%. «Somos la alternativa de Europa en el negocio internacional de financiación y mercados de capital. Sin embargo, debemos concentrarnos en lo que realmente hacemos bien», dijo, mientras entre sus oyentes se escuchaban voces de protesta y en los pasillos se comentaba la conveniencia de que vuelva a ser un alemán el que dirija el banco.

Sewing pretende acelerar el ritmo de reducción de costes, de forma que en 2018 queden por debajo de los 23.000 millones y en 2019 no superen los 22.000 millones. En conexión con estos ajustes, el número de empleados del grupo caerá desde 97.000 trabajadores a menos de 90.000 en un solo año. Pero no hay indicios de cómo piensa aumentar sus ingresos netos.

Otro objetivo es un retorno del capital tangible a un entorno del 10% en «un contexto de negocio normalizado», pero se trata de un objetivo a largo plazo que Sewing no espera alcanzar hasta 2021. «Aunque los resultados de 2018 reflejarán el impacto de estos planes, incluidos gastos de reestructuración de 800 millones, la entidad confía en lograr un crecimiento del retorno del capital en los próximos años», se disculpaba. A corto plazo, sin embargo, todo son malas noticias. El beneficio después de impuestos de Deutsche Bank ha caído en el primer trimestre de 2018 un 79% respecto al año anterior, hasta los 120 millones de euros, y el volumen de negocios descendió un 5% hasta los 7.000 millones de euros.