El primer ministro de Portugal, Óscar del Pozo
El primer ministro de Portugal, Óscar del Pozo - Óscar del Pozo

La deuda pública de Portugal bate récords: 251.100 millones de euros

Es el mayor lastre de la economía lusa, bajo el mandato del Gobierno socialista de António Costa

LisboaActualizado:

La deuda pública de Portugal bate su récord y dispara las alarmas: se sitúa ya en 251.100 millones de euros, una cifra considerada altísima por los observadores financieros y que se retrata como la gran asignatura pendiente de la economía lusa, sustentada en unos impuestos indirectos muy elevados para afianzar sus ingresos pero graves desigualdades.

El mes de octubre vio cómo el déficit de las administraciones subió 2.100 millones de euros, a causa de los títulos de deuda a través de la emisión de obligaciones del Tesoro, de acuerdo con un comunicado del Banco de Portugal.

Valorando de manera específica la deuda pública líquida, el incremento se cifró en 800 millones de euros en septiembre de este año, por lo que se fijó en 224.500 millones de euros.

Con estos datos sobre la mesa, el Gobierno socialista de António Costa evidencia que ha hecho caso omiso de las recomendaciones de Bruselas, que llevan desde el año pasado alertando sobre este aspecto y su lastre sobre el conjunto.

El Banco de Portugal no ha dado a conocer cuál es el peso de la deuda pública sobre el Producto Interior Bruto, de manera que continúa vigente el último dato alusivo, referencia establecida en septiembre por el 124% del PIB nacional.

El Ejecutivo socialista tuvo que recurrir hace varias semanas a la emisión de deuda a través del Tesoro con el fin de saldar el pago que de los últimos 4.600 millones de euros que aún le restan del préstamo concedido por el Fondo Monetario Internacional, que lideró el flujo de dinero a Portugal por un montante de 26.300 millones de euros, parte sustancial de los 78.000 millones de euros pedidos a la ‘troika’ (integrada igualmente por el Banco Central Europeo y la Comisión Europea) por el entonces primer ministro José Sócrates, también socialista y hoy en espera de juicio por graves indicios de corrupción.

Ya entonces se desató una espiral alcista en la deuda de la Administración, tal cual acontece ahora. El caso es que la devolución de esos 4.600 millones de euros se suma a la de los 10.000 entregados el año pasado.

La razón por la cual se da prioridad al pago al FMI, antes que a Bruselas, es que los intereses en juego son mayores. De hecho, el país vecino solicitó a las instituciones comunitarias el visto bueno para zanjar sus compromisos con la institución internacional, en vista de que así podría ahorrar alrededor de 200 millones de euros.