Una de las factorías que Parmalat tiene en Nusco (Avellino)EPA

Descubiertas en paraísos fiscales cien empresas fantasma de Parmalat

ROMA. JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL
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Los investigadores que interrogan en la cárcel a los diez artífices de la gigantesca estafa a 115.000 ahorradores italianos han descubierto que Parmalat utilizaba cien sociedades instrumentales en paraísos fiscales para desviar el dinero de la empresa.

Al mismo tiempo, la Banca de Italia, que no alertó del juego sucio de Parmalat, revela que los bancos italianos utilizan 390 sociedades «off shore» para evadir impuestos y controles.

El tinglado de Tanzi se extiende desde el pequeño estado americano de Delaware -donde la «Webholdings» (la «telaraña» de holdings) «ordeñaba» las empresas de Parmalat en Estados Unidos y transfería el dinero a las filiales turísticas de Parmatour, propiedad exclusiva de la familia Tanzi- hasta el Citigroup de Nueva York, donde creó un instrumento de crédito entre filiales de Parmalat llamado «Buconero», que no suena mal en inglés, pero significa «Agujero Negro» en italiano.

El resto de su geografía delictiva incluye Luxemburgo y paraísos fiscales amparados por estados «decentes» de la Unión Europea: las Islas Caimán, Bermudas y las Islas del Canal (Reino Unido), y las Antillas Holandesas (Holanda).

El Gobierno de las Islas Caimán, donde se descubrió el primer agujero de 3.950 millones de euros en la Bonlat, comunicó a los fiscales la existencia ocho sociedades, mientras que los demás paraísos han informado de muchas otras hasta una cifra cercana al centenar. Es una galaxia de documentos falsos, sociedades ficticias y testaferros -como un telefonista de Parmalat, directivo de 25 sociedades extranjeras- para cubrir un «agujero» de 13.000 millones de euros.

El examen de las trampas utilizadas por Parmalat con la complicidad de la auditora Grant Thornton -cuyo presidente para Italia y un socio están ya en la cárcel- y de la Bank of America -que creó instrumentos especiales para las emisiones de bonos sospechosos-, ha llevado a descubrir comportamientos similares en otras sociedades.

La Comisión de Bolsa suspendió el viernes a Finmatica -una compañía de software para bancos y administraciones públicas controlada al 51% por Pierluigi Crudele- por emitir 55 millones de euros en bonos teniendo 161 millones de liquidez en caja, según balances certificados por Grant Thornton.

Estampida de los bancos italianos

Igualmente sospechosa es la estampida de los bancos italianos en la creación de sociedades «off-shore» para evadir impuestos y controles. Según la Banca de Italia, las sociedades instrumentales -en su mayoría inmobiliarias o financieras- declaradas por los bancos se han duplicado en cinco años, pasando de 197 en 1998 a 390 a finales del 2003. De ellas, 140 se encuentran en lugares de la «lista roja» de la OCDE, como Montecarlo o Liberia, o de la «lista negra» del Tesoro Italiano, como los cuatro cantones suizos declarados «sucios», que acogen 27 sociedades, mientras las demás se reparten por las islas caribeñas y el estado americano de Delaware.

Tonna acusa a Tanzi

El ex director financiero de Parmalat, Fausto Tonna -que dimitió de su cargo de consejero de administración de Clesa- sigue revelando datos interesantísimos, igual que los otros diez arrestados, entre los que figura su sucesor, Luciano Del Soldato, todavía miembro del consejo de administración de Clesa, igual que Stefano Tanzi, hijo del fundador.

Tonna acusó ayer al ex presidente de Parmalat, Calisto Tanzi, de apropiarse del dinero procedente de los descuentos de la firma sueca Tetra Pack por los pedidos masivos de envases. En concreto, concretó que Tanzi había desviado a sus cuentas personales 70 millones de euros en los últimos siete años.

La empresa escandinava, proveedora de envases para leche y zumos de fruta, desconocía lo que sucedía en Parmalat y que el dinero era también repartido entre varios dirigentes del grupo, explicó Tonna durante su declaración. El interrogatorio del ex director financiero de Parmalat, considerado el «cerebro» de la estafa, está siendo vital para arrojar luz sobre el complejo entramado de «ingeniería financiera», repleto de maniobras ilícitas durante los últimos quince años.

Por su parte, Luciano del Soldato,aseguró que «Stefano Tanzi estaba al tanto del asunto Bonlat, de la inexistencia de activos y de las falsificaciones».

Otro ex director financiero, Alberto Ferraris, ha explicado cómo se realizaba la doble, triple e incluso quíntuple facturación por las mismas ventas gracias a una sociedad creada en Luxemburgo con un nombre también muy ingenioso, el de «Eureka».