José Antonio Álvarez (Santader), Francisco Celma (Deloitte) y Carlos Torres (BBVA)
José Antonio Álvarez (Santader), Francisco Celma (Deloitte) y Carlos Torres (BBVA) - ISABEL PERMUY
XXV ENCUENTRO ABC DELOITTE DEL SECTOR FINANCIERO

Los desafíos de la banca: exceso de regulación, mala reputación y digitalización

Los principales ejecutivos del Santander, BBVA, Caixabank, Bankia y el Sabadell dan sus recetas a los retos del sector

MADRIDActualizado:

Mejorar la rentabilidad, abordar la digitalización, recuperar la reputación y lidiar con un entorno de continuo endurecimiento regulatorio. Son los grandes desafíos que afronta la industria bancaria señalados este martes por los consejeros delegados de los grandes bancos españoles durante su participación en la primera jornada del XXV Encuentro del sector Financiero organizado por ABC, Deloitte y la Sociedad de Tasación.

«El entorno económico es positivo», ha dicho el «número dos» y primer ejecutivo de Caixabank, Gonzalo Gortázar, quien ha advertido de que pese a todo quedan secuelas de la crisis. El consejero delegado del banco de origen catalán ha señalado que «hay mucha presión regulatoria», pero también derivada de «un consumidor que ha cambiado y va a seguir cambiando para convertirse en un cliente con más expectativas y mas información». «El listón ha subido», ha añadido, admitiendo que «la reputación del sector financiero sige estancanda, sigue siendo mala». «El progreso en estos cuatro últimos años ha sido muy poco y no podemos aceptar una reputación que sigue teniendo un tinte muy negativo», ha advertido.

Lo cierto es que la pérdida de la confianza de los clientes y la mala imagen entre la sociedad derivadas del rescate de las cajas de ahorros y de malas prácticas como la venta irregular de participaciones preferentes ha sido un tema recurrente entre los banqueros durante la jornada. «El cliente ha perdido la confianza en el cliente, ha habido una pérdida de reputación y costes legales muy altos», ha admitido el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, señalando que ya se está produciendo un cambio en las relaciones con los clientes, siendo estas de más calidad y vinculación.

«Confianza»

«Nuestro negocio se basa en la confianza; en la medida en que seamos capaces de desarrollar valor añadido aprovechando los datos, seremos capaces de aprovechar la confianza que los clientes tienen en nosotros», ha defendido por su parte el consejero delegado de BBVA, Carlos Torres, quien ha explicado que a futuro será muy importante el asesoramiento financiero usando la tecnología y esos datos. Al respecto, y en relación al poco ahorro para la jubilación del país y la débil educación financiera, también ha reclamado «unas políticas públicas que fomenten el ahorro privado».

La más contudente al respecto ha sido la máxima responsable de Bankinter, María Dolores Dancausa, siempre muy directa en sus comentarios y que ha admitido errores pasados, pero también defendido la honorabilidad del sector. «Claro que nos hemos equivocado, ¿pero quién no se ha equivocado cuando toma decisiones? Tampoco se habla del papel que ha jugado la banca en el rescate de los millones de depositantes. Se han hecho muchísimas cosas, tenemos que estar orgullosos y tranquilos con el papel que está haciendo la banca hoy en día. Estamos prestando un servicio a la sociedad y generando valor, con unos comportamiento intachables y de la forma más honesta. No hay que acomplejarse ni amilanarse», ha dicho tras quejarse de la presión regulatoria actual.

«La regulación ayuda a ponernos las pilas, pero también es un freno a la innovación», ha dicho Dancausa, que se ha mostrado bastante escéptica respecto al fenómeno «fintech» y que ha pedido, al igual que sus colegas, la misma regulación para todas las compañías, sean bancos tradicionales o pequeñas «startup», cuando se dediquen a la misma actividad.

Digitalización versus empoderamiento

Como fuere, todos los banqueros han coincidido en señalar que el sector debe abordar el proceso de digitalización sin demoras y que este es más una oportunidad que una amenaza. «Vamos a superar el 50% de los clientes digitales en unos pocos meses y el 50% de clientes móviles a finales de este año o principios de 2019», ha avanzado por su parte Torres, poniendo así cifras a la imparable digitalización del negocio. «La tendencia de la digitalización es imparable, pero junto a ella hay otra y es que hay muchos clientes que siguen usando la oficina. Un 40% de nuestros clientes se relaciona exclusivamente con nosotros a través de la oficina, y el 80% utiliza un mix», ha dicho el consejero delegado de Bankia, José Sevilla.

«Nos enfrentamos a clientes mucho más empoderados, con información más simétrica», ha avisado el consejero delegado del Sabadell, Jaime Guardiola, quien ha señalado que en ese escenario «el toque humano va a seguir siendo diferencial», defendiendo la inversión en nuevas plataformas tecnológicas pero destando la interfaz y el asesoramiento de los gestores como el elemento diferencial.

Por encima de todos esos retos la banca tiene ante sí el reto de recuperar rentabilidad, ahora mismo mermada por los bajos tipos de interés y la elevada carga de los activos improductivos, entre otros costes. Álvarez ha recordado que en los años previos a la crisis alcanzó el 20% pero que a día de hoy sigue por debajo del coste de capital, que estaría en torno al 8% del capital, y compara mal con la banca estadounidense, por delante en esas métricas. «A los bancos nos gustan los tipos de interés bajos, pero no los tipos negativos», ha dicho Sevilla al respecto. Y prácticamente todos han coincido en la necesidad de seguir ajustando sus costes.