Dante Sica, un economista de referencia para empresarios y políticos argentinos, durante la entrevista
Dante Sica, un economista de referencia para empresarios y políticos argentinos, durante la entrevista - MAYA BALANYA

Dante Sica: «La ayuda del FMI a Argentina fue un respaldo internacional al país»

El ministro de Producción y Trabajo de Argentina asegura que la inflación del país solo puede ir hacia abajo

MadridActualizado:

Economista habitual de consulta de políticos y empresarios, Macri le eligió el pasado año para ponerse al frente del doble Ministerio de Producción (Fomento) y Trabajo. La elección de Dante Sica, de raíces peronistas, posiblemente sea la única del Ejecutivo que no provoca rechazo ni oposición dentro y fuera de Cambiemos, la coalición de Gobierno.

Hace unos días Argentina saldó los llamados «bonos samurái». ¿Quedan pendientes otros o Argentina, en términos absolutos, dejó de estar en suspensión de pagos?

Todo el proceso de «default» estaba ya resuelto. Debe quedar alguna cuestión muy menor que de ninguna manera cuestiona el proceso de reestructuración de deuda que realizamos.

¿Por qué Argentina no es capaz de acabar con una inflación que el año pasado rozó el 50%?

Lo que sucede es que en las últimas décadas nunca se atacó el proceso de fondo. La clave es tener políticas macroeconómicas, fiscales y monetaria sanas. Los ejemplos los vimos en Chile, Perú, Colombia, incluso Bolivia y Brasil, que en los años 90 sufrió un proceso inflacionario similar al nuestro. Argentina, al no seguir ese camino, generó una inflación inercial, tan arraigada que no se combate de un año para otro.

¿Cuánto tiempo se necesita, porque el argentino la sufre en el bolsillo y ustedes tienen las elecciones a la vuelta de la esquina (octubre)?

Este año vamos a tener una inflación menor que la del pasado, pero lo importante es que la tendencia será descendente y en los próximos tendremos, como el resto de los países de la región, una inflación de un dígito sin riesgo en el tiempo de que se dispare.

La población tenía enormes expectativas en este «Gobierno de los CEO». ¿Qué ha fallado para no cumplir los objetivos y hasta multiplicar una deuda que hoy va más allá del 90% del PIB?

Primero, la situación heredada era mucho más grave de lo que se pensaba. Teníamos una inflación muy alta, distorsiones fiscales ocultas bajo la alfombra, atrasos tarifarios en los servicios públicos muy fuertes... Para que se haga una idea, toda la energía consumida en el 2015 solo fue cubierta, con precio real, por el 10%. El 90% restante se cubría con subsidios. Las correcciones iniciales las quisimos hacer de forma más lenta pero el año pasado sufrimos la sequía, que golpeó al 40% de la producción de la cosecha, el cierre de la financiación de los mercados emergentes y «la causa de los cuadernos» (escándalo de corrupción y sobornos en obra pública de la etapa kirchnerista). Estas tres cuestiones generaron, en una economía aún débil, un impacto de crisis. Respecto a la deuda del 90% del PIB, si mira la «deuda dura», en moneda extranjera, no supera el 50% y si mantenemos la actual política económica es sostenible en el tiempo.

Dante Sica durante la entrevista
Dante Sica durante la entrevista - MAYA BALANYA

¿Recurrir al FMI, con lo que significan esas siglas en Argentina, fue en cierto modo el reconocimiento de un fracaso?

Ante el cierre abrupto, casi inesperado de los mercados, acudir al FMI, cuando lo hicimos, fue una de las grandes decisiones del Gobierno. La confianza que la comunidad internacional depositó en el país, el mensaje de que estamos en la buena senda, -con lo que fue la ayuda más grande que el FMI dio casi en su historia (más de 57.000 millones de dólares)-, nos dio el respaldo que necesitábamos para poder continuar con la firmeza de nuestro programa económico. Sin esa ayuda financiera no hubiéramos podido calibrar y acelerar nuestro programa de consolidación macroeconómica que nos permite sentar las bases de un crecimiento mucho más sólido.

¿Cómo afecta a Argentina la llegada a la Presidencia de Brasil de Jair Bolsonaro?

La economía argentina y de Brasil son muy complementarias. Cuando uno de los dos anda mal afecta a los flujos de comercio. Brasil venía de dos años de caída muy fuerte y de inestabilidad e incertidumbre políticas que repercutieron en la economía. Haber resuelto esa incertidumbre electoral con un proceso electoral transparente, limpio, sin cuestionamientos, de alguna manera ha despejado esa neblina. Hoy vemos una economía en Brasil que se está empezando a recuperar. Es un dato importante.

Argentina produce alimentos para millones (unos 440) de personas pero tiene un 30% de pobreza...

Nuestro objetivo es lograr un futuro con pobreza cero. Para lograrlo tenemos que tener una economía estable que crezca sobre bases sólidas y trabajar en todos los frentes.

¿Argentina tiene solución?

Claramente tiene solución y es la que nosotros estamos ofreciendo. Por primera vez tenemos un Gobierno que no privilegia el corto plazo por las elecciones y hace las cosas que tiene que hacer. Hoy, todas nuestras decisiones de corto plazo son consecuentes con nuestro objetivo a medio plazo: tener una economía que genere empleo formal, competitiva y de mayor productividad y valor para nuestra población. Estamos volcados en ese objetivo y esta vez definitivamente lo vamos a lograr.