La AEPD recomienda que los padres investiguen qué datos recoge el juguete conectado
La AEPD recomienda que los padres investiguen qué datos recoge el juguete conectado - ADOBESTOCK
CONSUMO

Cuidado con los juguetes conectados que pueden «espiar» a tus hijos

Desde la Agencia Española de de Protección de Datos recomiendan a los padres que investiguen antes sobre el producto que van a adquirir

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Un juguete conectado es aquel que intercambia información con otro soporte y que suele requerir la instalación de una aplicación en un móvil o tableta. Este producto suele registrar imágenes y sonidos y enviarlos directamente a internet con lo que esta información se procesa al otro lado de la Red y el resultado vuelve al propio juguete para crear así un mecanismo de interacción y respuesta a las acciones del niño. «Los juguetes conectados no son inseguros en principio, pero los padres deben comprobar qué datos recoge el juguete y para qué los va a utilizar», asegura la directora de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), Mar España, durante la presentación de unos serie de recomendaciones para impulsar la compra segura en internet con motivo del «Black Friday» y la próxima campaña navideña.

En este contexto, la AEPD recomienda que los progenitores investiguen qué datos recoge el juguete y cuál es su destino final, así como la forma en que se protegen esos datos, dónde se almacenan y si se van a enviar a terceros.

Para que los usuarios puedan informarse antes de comprarlos, desde la AEPD aconsejan que se pregunte al personal del establacimiento donde se vaya a adqurir el juguete; revisar el manual de instrucciones y localizar la política de privacidad; descargar la aplicación y revisarla antes de hacer la compra y visitar la web del fabricante y buscar opiniones de otros consumidores sobre el juguete en la web. Tambien aconsejan optar por productos que ofrezcan información completa e identifiquen de forma clara cuándo se está grabando la voz del niño.

Desde la OCU también han advertido en varias ocasiones sobre los riesgos de estos juguete ya que pueden contar con wifi propio a la que se accede sin contraseñas y «en según qué manos puede resultar peligroso». «Además, desgraciadamente hoy en día no existen leyes que regulen este tipo de seguridad y son los consumidores, en este caso menores de edad quienes resultan más perjudicados», alertan desde la asociación de consumidores.

El año pasado, la OCU denunció que los juguetes Jumping Race Jett de Parrot y Rovospy de Juguetrónica presentaban «defectos de seguridad». Los motivos de la denuncia se basaban en que los contenidos se podían almacenar sin cifrar y por tanto, se podía tomar el control del juguete por ua fuente externa a la vez que se ordenaban sus movimientos, se hacía fotografías y se grababan imágenes y sonido.