ELVIRA MEGÍAS

«Cuando haces algo por la sociedad, redunda en propio beneficio»

Jacques Berger y Francisco Román, director general de Action Tank y presidente de la Fundación Seres, explican cómo la solidaridad puede ser también rentable para la empresa

MADRIDActualizado:

Las empresas pueden ser potentes agentes de cambio social. Esa es la convicción de Jacques Berger, director General de Action Tank, que ha visitado esta semana España por primera vez para explicar su caso, recogido por la Harvard Business School como uno de los modelos internacionales más relevantes de cooperacion social. De la mano de la Fundación Seres y su presidente Francisco Román, explican a ABC cómo la generosidad puede ser también rentable.

—¿Sufrió el compromiso social de las empresas debido a la crisis? ¿Ha vuelto a mejorar?

—Jacques Berger: La crisis ha actuado como un filtro para medir la solidez del compromiso social de las empresas. Nosotros nacemos en plena crisis, en 2010, con la misión de desarrollar programas de empresa social. El objetivo no es otro que disminuir la pobreza y exclusión en Francia, donde hoy cerca del 14% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. La particularidad de su modelo reside precisamente en la interacción del privado, público y mundo académico.

—¿Los gestores siguen viendo la responsabilidad social como un gasto de imagen o ya se ha interiorizado como parte del ADN?

—Francisco Román: El concepto que compartimos las empresas que estamos en Seres es que cuando tú haces algo por la sociedad en la que trabajas, redunda en tu propio beneficio. Es un enfoque práctico, que exige una generosidad de partida, pero en la idea de que esa generosidad es rentable. Seguramente la crisis ha provocado que las empresas con mayor compromiso social, y con enfoques más sólidos en materia de RSE para crear valor compartido entre sociedad y empresa, sean las que efectivamente, tengan estos valores perfectamente integrados en la estrategia de la compañía.

«Cualquier empresa que se dirija a los jóvenes debe intentar mejorar su reputación»

—¿Cómo afecta la digitalización de la economía a la innovación social?

—Francisco Román: El fenómeno de internet es seguramente el elemento que caracteriza el comienzo del siglo XXI. Su desarrollo espectacular, sin parangón, ha tenido y tiene efectos notables tanto en el aspecto social como en el plano económico. Estamos en una sociedad cada vez más informada, con más recursos a su disposición. Esto nos convierte en consumidores y ciudadanos cada vez más exigentes, más conocedores de lo que nos rodea. Sabemos que el 80% del valor de las empresas se explica por intangibles. La reputación es un intangible fundamental en las empresas, que las hace más sostenibles y se revela además como un pilar fundamental de la estrategia empresarial que ofrece visión a largo plazo.

—Los «millennials» demandan empresas más comprometidas socialmente. ¿Las compañías están preparadas para este perfil de consumidor?

—Jacques Berger:Las cifras hablan por sí solas. Los «millennials» (esa generación nacida entre 1981 y 2004) son aún más críticos y emplean las redes sociales para desaconsejar una marca. Siete de cada diez consumidores entre 18 y 35 años afirma que ya sanciona las enseñas menos responsables. Una cifra que desciende al 52% a partir de los 35 años. Los consumidores demandan este tipo de empresas, pero también lo hacen los trabajadores, que quieren adherirse a proyectos responsables. Estamos ante una generación única, que ponen el listón muy alto y exigen adaptarse a sus requisitos. Es evidente que cualquier empresa que se dirija a los consumidores más jóvenes debe pensar en cómo mejorar su reputación.

—¿Cómo imagina la relación ideal entre las empresas y la sociedad? ¿En qué sentido hay que trabajar para conseguirla?

—Jacques Berger: En Action Tank trabajamos por un tipo de relación entre empresa y sociedad, en el que sea evidente el interés estratégico (no tanto económico) que tiene la empresa por la sociedad. Un modelo de negocio social es una forma eficaz de combatir la pobreza y es una fuente productiva de nuevas ideas. Las empresas sociales pueden unificar todas las organizaciones de la sociedad y revelarse como potentes agentes de cambio. Ésa es la relación saludable que creemos que debe existir entre sociedad y empresa.

—¿Queda mucho por hacer en España en materia de innovación social?

—Francisco Román: Creo que las empresas españolas podemos estar orgullosas de lo que estamos haciendo, pero sin duda queda aún mucho camino por recorrer y no podemos caer en ser excesivamente autocomplacientes. Ése es el espíritu de Fundación Seres, que las empresas nos sintamos algo incómodas, salgamos de nuestra zona de confort y de esta forma estimular y facilitar el cambio, pasar a la acción para lograr una sociedad y unas empresas más fuertes y sanas.

—¿Qué le pediría al próximo presidente del Gobierno en materia de innovación social?

—Francisco Román: Un ecosistema de colaboración público-privada, con la colaboración de empresas, administraciones y ONG, puede ser un buen caldo de cultivo para una sociedad y empresa más sana. En pocas palabras, saber tejer una red conjunta entre todos esos actores y sentarlos en la misma mesa.

Un modelo de cooperación socila

Action Tank nace tras el encuentro entre Emmanuel Faber, hoy CEO de Danone, y Martin Hirsh, ex presidente de Emmaüs Francia y también Alto Comisario para las Solidaridades activas contra la Pobreza. Hirsch es una de las figuras clave en la lucha contra la exclusión en el panorama institucional francés. Danone es una empresa particular, también en gran parte gracias a su padre histórico, Antoine Riboud, que había afirmado en los años 70 que la empresa debe traer beneficios, no solo para los accionistas sino también para sus empleados. Faber ha afirmado en alguna ocasión que en 2030 las empresas de unas ciertas dimensiones no podrán decir: «El nuestro es el campo de la economía y la parte social pertenece al Estado».