El Secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio GranadoEP

Los contratos fijos firmados en agosto se redujeron un 20% frente a 2018

La afiliación baja en 212.984 personas en el peor octavo mes desde 2008, mientras que el paro crece en 54.3714 desempleados, su mayor alza desde 2010

Madrid Actualizado: Guardar
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Agosto es un mes tradicionalmente negativo para el empleo en España, ya que se pone fin a la campaña estival. Sin embargo, este año la desaceleración ha entrado con fuerza en el mercado laboral, dejando tras de sí el peor mes de agosto para el empleo desde 2008. La afiliación se contrajo en 212.984 personas durante el pasado mes, una caída del 1,09% que no se veía ni en términos porcentuales ni absolutos en dicho mes desde hace hace once años. La ocupación se situó así en las 19.320.227 personas. En la comparativa interanual, eso sí, hay 480.413 empleos más, con un alza del 2,55% en lo que fue un agosto récord de afiliación, pese a la bajada frente a julio.

El paro no fue a la zaga y también arrojó datos agridulces, con un repunte de 54.371 personas, un 1,81% más, en lo que supone asimismo el mayor avance del desempleo en dicho mes desde 2010 en términos absolutos, mientras que en términos porcentuales hay que remontarse a 2009 para ver algo igual.

Pese a ser un mes especialmente afectado por la estacionalidad -no solo en la restauración, sino en sectores como la educación-, el dato de paro desestacionalizado también creció en agosto en 4.435 personas. Se trata del tercer mes consecutivo en el que repunta el desempleo corregidos los efectos de calendario, todo un aviso sobre el cambio de ciclo que se perfila en la economía. En cuanto a la afiliación, BBVA Research calcula que creció en 24.000 personas, 3.000 más que en julio, pero 14.000 menos que en el promedio del primer semestre.

Sin embargo, uno de los datos más preocupantes proviene del número de contratos indefinidos firmados durante el mes de agosto, que ascendieron a 123.377, un 19,9% menos que en agosto de 2018 -es decir, un descenso en la creación de puestos fijos de 30.644 contratos-. Se trata del séptimo mes consecutivo de caídas y el descenso más pronunciado del año, que en el acumulado lleva un 6,5% menos de contratos indefinidos rubricados en lo que va de año -una bajada de 95.325 contratos-. En la contratación temporal, sin embargo, el número de contratos firmados en el acumulado del año crece un 2,03%, 264.625 más, mientras que en el mes se redujeron un 3,58% frente a agosto del año pasado. Caen tanto los contratos a tiempo completo (18,7% menos) como los de tiempo parcial (21,7%).

De esta forma, los contratos indefinidos suponen el 8,1% del total, frente al 9,6% de agosto de 2018. «Es la proporción más baja desde diciembre de 2017», critica en un informe Adecco. «Ya se encadenan siete meses seguidos con caídas en el número de contratos indefinidos registrados, lo que no ocurría desde noviembre de 2013. Eso refuerza la idea de gradual pérdida de dinamismo en la economía y confirma la idea de un incremento de la incertidumbre entre los empleadores, derivada tanto de cuestiones internacionales como locales», sentencia el director de Adecco Group Institute, Javier Blasco.

Ante la pregunta de si el alza del 22% del salario mínimo (SMI) a 900 euros mensuales, ha podido influir en este hundimiento de la contratación fija, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, rechazó la mayor. «No sé cómo decir que no hay impacto alguno, por lo que vemos», aseveró.

El Gobierno achacaba este frenazo en la contratación fija a dos factores: por un lado, que desde diciembre el Gobierno acabó con el contrato de emprendedores, que computaba como indefinido con un periodo de prueba de un año; por el otro, el envío de cartas a empresas en el Plan por un Empleo Digno para convertir a falsos temporales en indefinidos, que se tradujo en 61.000 fijos más. No obstante, este plan arrancó en agosto del año pasado, por lo que este efecto debería haberse disipado, y sin embargo el mes ha registrado una caída aún mayor de los nuevos contratos fijos.

Pese a ello, el número de contratos fijos alcanzó el 61,2% del total del régimen general, frente al 60,9% de agosto de 2018, debido al desempeño de los últimos meses de 2018 y a la estabilidad de los contratos firmados

Críticas de la oposición

CEOE señaló tras conocer los datos que las cifras del paro y afiliación se deben a la «desaceleración económica e incertidumbre». El presidente de ATA, Lorenzo Amor, apuntó que los datos «los datos de empleo en agosto confirman el cambio de tendencia y que viene un otoño duro para el empleo». «Cada día de agosto supuso 6.870 empleos perdidos, 1754 parados más y, 557 autónomos menos al día. El clima socioeconómico y político pasa factura al empleo», aseveró.

El Régimen de Autónomos no fue una excepción y se saldó con una caída de 17.282 personas, una caída de 0,53%, aunque en el acumulado del año ha habido un repunte de 12.276 trabajadores por cuenta propia hasta los 3,26 millones.

El mal dato de empleo también saltó a la arena política, en plena negociación para formar Gobierno entre los socialistas y Podemos. «El PSOE conduce a España a más paro», tuiteó el presidente del PP, Pablo Casado. «Podemizar la economía tiene consecuencias», hizo lo propio el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, apostó por que haya «un Gobierno con plenas capacidades. La inestabilidad política no favorece en absoluto ni el dinamismo económico ni la creación de empleo», zanjó. En pleno parón político, la desaceleración ya se ha zambullido en el mercado laboral.