El director general de Fenil, Luis Calabozo
El director general de Fenil, Luis Calabozo - ABC

«Es difícil transmitir al consumidor español el valor de la producción de la leche»

El director general de Fenil, Luis Calabozo, cree que «la ciencia se está imponiendo sobre las creencias e informaciones virales y falsas»

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Durante el 61º Día Internacional del Lácteo, que se celebró la semana pasada, la Federación de Industrias lácteas (Fenil) organizó una mesa redonda en la que se destacó que «la caída en el consumo de leche ha experimentado un punto de inflexión». Así, la ingesta de leche líquida registró un incremento del 1,5% en el último año, tal y como se extrae de los datos que maneja el Ministerio de Agricultura. Por otro lado, los participantes abordaron la importancia de incluir lácteos en la dieta y conversaron sobre la forma en la que el sector ejerce de freno contra la despoblación en la España rural. Para profundizar en los problemas que afectan al sector y los retos que encara a medio plazo, hablamos con el director general de Fenil, Luis Calabozo.

El ministro de Agricultura en funciones ha puesto al sector lácteo como un «ejemplo excelente» de las «cosas que se hacen bien» dentro del sistema agroalimentario, ¿a qué se refería?

El sector lácteo ha sabido afrontar distintas circunstancias gracias a la interacción positiva en la cadena de valor. Se están sorteando retos como la caída del consumo de los últimos años, que empieza a recuperarse. Dentro del sector, desde la Interporfesional INLAC se están organizando ahora importantes campañas publicitarias, siempre en base a estudios científicos acreditados que se lanzarán entre finales de este año y principios del que viene. El objetivo es despertar a un consumidor que no es consciente de que ha reducido su ingesta de lácteos, cuando lo recomendable es tomar tres productos de este tipo al día.

¿Cuánto ha repuntado el consumo de leche en España?

El consumo de leche líquida ha caído un 10% en los últimos 10 años, pero su ingesta ha vuelto a repuntar en un 1,5% en el último año. Por contra, la caída en yogures y quesos fue menor. La producción , sin embargo, ha pasado de 6 millones a 7 millones de toneladas de leche de vaca como materia prima para la producción de todo tipo de leche de consumo y productos lácteos a pesar de la reducción del consumo. Este crecimiento de la producción se ha destinado a sustituir las importaciones de esta leche como materia prima y también se está dando salida en el exterior mediante la exportación de quesos.

¿A qué se debe este punto de inflexión en la ingesta?

La sociedad se está contestando a sí misma respecto a los falsos mitos sobre los productos lácteos. La ciencia se está imponiendo sobre las creencias e informaciones virales y falsas.

¿Cómo contribuye el sector lácteo a luchar contra la despoblación rural?

El sector lácteo contribuye a fijar la población gracias a la existencia de las 2.100 plantas de transformación repartidas por todo el territorio, así como a la conectividad que propician las rutas de recogida de leche en los centros que están diseminados por todo el territorio español. También ayuda a frenar la despoblación mediante la creación de empleo de alta calidad precisamente en las zonas con mayor problema de despoblamiento que es donde se asientan la mayoría de las plantas.

Sin embargo, los ganaderos españoles se quejan de que en algunos casos se ven obligados a vender por debajo de los costes de producción...

Este fenómento tiene que ver con la estructura de costes ya que es difícil transmitir al consumidor el valor de producción de la leche. Si compraramos precios con Francia, vemos que aquí hay más resistencia a trasladar el coste de la producción al precio final. Se debe de comparar el valor de la cadena de un país con otro.

Estos mismos ganaderos denuncian que en Esapaña se ven obligadas a cerrar unas 77 explotaciones al día

El cierre de explotaciones tiene que ver más con la sociología, va más allá de lo que ocurre con los precios. Esta caída en el número de explotaciones en toda Europa tiene lugar a la mísma vez que aumenta la producción, es decir, hay una tendencia a la concentración. Es un fenómeno generalizado por la gestión familiar, la rentabilidad y el fin del sistema de cuotas.