«Higiene digital»

Consejos básicos para evitar ser blanco de un ciberataque

Los expertos aseguran que unas sencillas prácticas reducen sensiblemente el riesgo de ser atacado. Eso sí, recuerdan que, como en cualquier otro ámbito, el sentido común es la mejor defensa

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  1. Usar contraseñas seguras

    Las contraseñas deben tener más de ocho caracteres e incluir caracteres alfanuméricos, es decir, combinar números y texto en mayúsculas y minúsculas. «De esta forma, hasta el ordenador más potente de la NASA tardaría cientos de años en descifrarla», explica Alfonso Mur, de Deloitte.

  2. Actualizar el software

    Constantemente, las compañías desarrolladoras detectan nuevas amenazas y publican «parches» con los que taponar posibles fallos, por lo que tener instalada la última versión puede ahorrar más de un disgusto. Esto también incluye no ignorar los avisos del sistema, por mucho que en ocasiones nos resulten molestos.

  3. Evitar las memorias USB

    Los expertos desaconsejan rotundamente utilizar memorias USB, en especial si han llegado hasta nuestras manos en forma de presente corporativo. En numerosas ocasiones, los conocidos popularmente como «pinchos» contienen malware capaz de infectar nuestro equipo y enviar información clave a otro dispositivo. Los expertos también sugieren evitar en lo posible trabajar en la nube, puesto que en este caso la información se almacena en servidores remotos cuya vigilancia y protección puede estar fuera del control de nuestra empresa.

  4. No hacer click sobre enlaces

    Escribir manualmente las direcciones web a las que queramos acceder en lugar de clicar en un enlace que hayamos recibido por correo puede evitarnos acceder a un sitio web infectado o que haya sido diseñado por los delincuentes para imitar aquel que en realidad queríamos visitar.

  5. No usar Wi-Fi público para enviar datos personales o conectarse al banco

    Las redes Wi-Fi, en especial si no son de confianza, pueden ser fácilmente atacadas para extraer información muy valiosa de nuestro dispositivo, como nuestras ubicaciones de acceso de los últimos años, o de los sitios web a los que accedamos a través de ella, como contraseñas y números PIN.

  6. Cerrar siempre la sesión

    Al acabar nuestra tarea, conviene cerrar completamente la sesión en el ordenador. De lo contrario, el equipo queda totalmente desprotegido y listo para cualquier otra persona de la empresa que decida realizar actividades ilícitas y encubrir sus movimientos entre los nuestros.

  7. Utilizar el email corporativo

    Utilizar nuestra cuenta de email personal para asuntos laborales puede causar un grave problema de seguridad, como bien sabe la candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, que está siendo investigada por no utilizar la cuenta que le correspondía como secretaria de Estado. Los expertos lo desaconsejan no solo porque quedan fuera de la monitorización de la empresa, sino porque los correos enviados a través de gestores externos no pueden ser usados para auditorías o procesos judiciales. Además, sus condiciones de uso habitualmente les facultan para leer y procesar los contenidos que envíes a través de ellos.

  8. Hacer copias de seguridad

    Si todo lo demás falla y los «hackers» roban nuestros datos o los corrompen, la mejor solución para evitar tener que empezar de cero es poder recuperar con rapidez todo el trabajo anterior. Para ello, la mejor solución es realizar con frecuencia copias de seguridad y guardarlas en distintos lugares, por si alguna de éstas también se vieran comprometidas o dañadas por los atacantes.