El conflicto pesquero se extiende al País Vasco y toda Andalucía y la flota de altura no descarta unirse

El desabastecimiento de pescado comenzó a producirse ayer con el cierre de los mercados de Barcelona y Valencia, y al dejar de venderse en Málaga y Almería

Actualizado:

P.C./A.C./M.N.

MADRID/VALENCIA/SEVILLA. Dos comunidades autónomas, el País Vasco y Andalucía, se sumaron ayer a las protestas de los pescadores por la falta de ayudas al gasóleo, uniéndose así a la mayoría de los puertos pesqueros de Cataluña, Valencia y Murcia, que permanecían paralizados por las movilizaciones del sector.

A primera hora de la mañana, los pescadores vascos bloquearon las entradas de los puertos de Bilbao y Pasajes, y por la tarde representantes de las ocho cofradías de bajura de Vizcaya decidieron vincularse al paro de la flota guipuzcoana.

En el caso de Andalucía, después de Málaga y Almería, ayer adoptaron la misma medida todos los puertos, al paralizar su actividad los de Cádiz, Huelva y Granada. En Málaga hubo un cierto desabastecimiento de pescado en los puntos de venta, dado que desde las 23 horas del pasado martes pescadores de varias cofradías decidieron cortar el paso de camiones con pescado en Mercamálaga. Aunque la situación no llegó a mayores, los piquetes tiraron la mercancía de uno de los vehículos, si bien dejaron el paso franco a los que llevaban otro tipo de productos alimentarios.

La jornada se vivió en Huelva con la flota parada en los puertos. No ocurrió lo mismo en el de la capital, que funcionó con normalidad. Sin embargo, tanto desde Punta Umbría como desde Isla Cristina las embarcaciones seguían amarradas, a la espera de la reunión en Madrid. También la provincia de Cádiz tuvo su primera jornada de protesta. La mayor parte de su flota permaneció en puerto y tan sólo salió la de La Línea. Al respecto, los representantes de las cofradías gaditanas avisaron de que hoy no habría ni subasta ni venta de pescados en las lonjas.

Mercados desabastecidos

En Motril (Granada), el puerto estuvo bloqueado desde las siete de la mañana hasta el mediodía, cuando los pescadores depusieron su actitud.

Donde se registraron mayores incidentes fue en Almería, especialmente en la capital y en Adra. En este municipio más de cien pescadores cortaron la Autovía del Mediterráneo, lo que provocó un atasco de varios kilómetros.

En la capital, el bloqueo de la bocana del puerto por unos 60 barcos dio comienzo a las 6 de la mañana e impidió la entrada de los ferrys procedentes de Nador y Melilla, que se vieron obligados a quedar fuera del recinto portuario, con unos 500 pasajeros a bordo.

Al respecto, el presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de la Pesca, Antonio Quero, eludió cualquier responsabilidad, al asegurar que ya habían avisado el martes a las navieras de que el cierre del puerto era «inminente e indefinido». Los mercados volvieron a estar desabastecidos, e incluso algunas piscifactorías se solidarizaron con el sector y se comprometieron a no vender hasta que se aclare el conflicto.

El puerto de Barcelona también paralizó ayer su actividad, lo que hizo que veinte barcos quedaran fondeados ante la costa y otros 16 atracados, sin poder salir ni los pasajeros ni las mercancías. En Mercabarna se cerraron las instalaciones de pescado.

Los efectos del bloqueo paralizaron completamente toda la actividad portuaria en la Comunidad Valenciana. Un total de 76 buques se hallaban afectados y ayer las pérdidas rondaban los ocho millones de euros.

En el caso de Valencia, el paro dejó sin trabajo a 800 estibadores, mientras que la actividad del transporte terrestre (4.000 camiones diarios) se redujo considerablemente. Los estragos también llegan al sector cerámico. Cada día de bloqueo se dejan de exportar en Valencia productos por valor de entre siete y ocho millones de euros. Además, las empresas del sector ya no disponen de materias primas para continuar su producción, pues se hallan bloqueadas en el puerto de Castellón. La planta de Almusafes de Ford se ha visto obligada a almacenar en lugares como pistas de pruebas y zonas verdes un número indeterminado de coches, ya que la mitad de su producción diaria (1.800 unidades) no tiene posibilidades de salir de la fábrica.

Por otra parte, tres buques, cargados con 7.500 toneladas de cítricos y que se hallaban ya preparados para zarpar rumbo a Estados Unidos, están bloqueados en los puertos valencianos. Mientras, las cofradías de Baleares acordaban apoyar la huelga, aunque no bloquearán sus puertos.

En cuanto a la Asociación de Navieros Españoles, ha advertido que podría reclamar al Gobierno daños y perjuicios.