La preocupación de los inversores alemanes ha empeoradotambién significativamente, cayendo desde los -20,3 puntos de julio a los -43,6 en agosto
La preocupación de los inversores alemanes ha empeoradotambién significativamente, cayendo desde los -20,3 puntos de julio a los -43,6 en agosto - AFP

La confianza de los inversores alemanes se desploma hasta niveles de diciembre de 2011

La valoración de la actual situación de la economía alemana empeora en agosto hasta situarse en -13,5 puntos, frente a los -1,1 del mes anterior, su peor lectura desde mayo de 2010, según el instituto de investigaciones económicas ZEW

BerlínActualizado:

La confianza de los inversores alemanes ha caído en el mes de agosto a la cuota más baja desde diciembre de 2011 como consecuencia de la guerra comercial entre EEUU y China y la incertidumbre sobre el 'Brexit', según el indicador elaborado por el instituto de investigaciones económicas ZEW, cuya lectura se ha situado en -44,1 puntos, frente a los -24,5 del mes anterior, muy por debajo de la media histórica de 21,6 puntos.

Por su parte, la valoración de la actual situación de la economía alemana ha empeorado en agosto hasta situarse en -13,5 puntos, frente a los -1,1 del mes anterior, su peor lectura desde mayo de 2010, subrayando que los inversores germanos dan prácticamente por hecha la contracción del PIB de Alemania en el segundo trimestre.

En cuanto a la Eurozona, la preocupación de los inversores alemanes ha empeorado también significativamente, cayendo desde los -20,3 puntos de julio a los -43,6 en agosto. La valoración de la actual coyuntura económica en la región se ha situado en agosto en -14,5 puntos, tras registrar una caída de 3,9 puntos.

«El indicador ZEW de sentimiento económico apunta a un deterioro significativo en las perspectivas de la economía alemana», ha advertido el presidente del ZEW, Achim Wambach, para quien la reciente escalada en la disputa comercial que mantienen EEUU y China, el riesgo de devaluaciones competitivas y la mayor probabilidad de un 'Brexit' sin acuerdo ejercen una presión adicional sobre un crecimiento económico de por sí débil.