La canciller alemana, Angela Merkel
La canciller alemana, Angela Merkel - REUTERS

La confianza de los empresarios alemanes se hunde a mínimos de 2014, según Ifo

El presidente del Instituto de Investigación Económica de Munich ha reconocido que «la economía alemana se encamina hacia la crisis»

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MúnichActualizado:

La confianza de los empresarios alemanes ha caído en junio a su nivel más bajo desde noviembre de 2014, según refleja el índice elaborado por el Instituto de Investigación Económica de Munich (Ifo), que ha bajado a 97,4 puntos desde los 97,9 del mes anterior, acumulando así nueve descensos en los últimos diez meses.

«La economía alemana se encamina hacia la crisis», ha reconocido Clemens Fuest, presidente del Instituto Ifo, destacando que las empresas se han vuelto cada vez más pesimistas sobre los próximos meses, a pesar de que su evaluación de la situación actual del negocio mejoró marginalmente.

En este sentido, la valoración de la coyuntura actual por parte de los empresarios alemanes ha mejorado levemente en junio a 100,8 puntos desde los 100,7 de mayo, mientras que las expectativas para los próximos meses han bajado a 94,2 puntos, frente a los 95,2 del mes anterior.

En el sector manufacturero, la confianza de los empresarios alemanes se ha situado en junio en 1,5 puntos desde los 3,9 de mayo, lo que representa la peor lectura del índice desde diciembre de 2012, como consecuencia de la caída de la cartera de pedidos de las empresas.

Por su parte, la confianza del sector servicios también ha empeorado en junio, cuando el índice correspondiente ha bajado a 20 puntos, frente a los 21 de mayo. Se trata de la lectura menos optimista desde noviembre de 2014.

«La economía alemana es actualmente el mejor escaparate para un fenómeno más amplio: la discrepancia entre la incertidumbre y los riesgos externos y los sólidos fundamentos domésticos», apunta Carsten Brzeski, economista jefe de ING Alemania, quien señala que esta divergencia explica por qué, a pesar de la fuerte desaceleración en los indicadores de confianza, el crecimiento económico se ha mantenido bien.

«Si prevalecieran los patrones anteriores, la caída en el sector manufacturero podría infectar al resto de la economía», advierte el economista, subrayando, sin embargo, que la entidad mantiene su optimismo y favorece la hipótesis de que «esta vez es realmente diferente».