Competencia pide al Gobierno que actúe para bajar el precio de la gasolina

El organismo reclama más estaciones de servicio y que se obligue a Repsol, Cepsa, BP, Galp y Disa a vender su 49% de CLH

ANA I. SÁNCHEZ | MADRID
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La Comisión Nacional de Competencia (CNC) avivó ayer su particular cruzada contra el sector de los carburantes al decretar que esta actividad adolece de «falta de competencia» y que el precio medio que pagan los consumidores españoles por los combustibles «se encuentra cerca de su máximo».

La CNC sostiene su denuncia a la vista del coste del litro de carburante y de los márgenes que se apuntan las compañías del ramo (ver gráfico a la derecha). Tanto el gasóleo de automoción como la gasolina sin plomo 95 son en España «prácticamente en todo momento» más caros que en la media comunitaria, en tanto que los márgenes brutos de distribución de estos combustibles «han sido superiores a la media comunitaria durante los últimos años», asegura el organismo supervisor.

Para evitar que el consumidor se siga viendo perjudicado por esta situación, la Comisión que preside Luis Berenguer pide al Gobierno que adopte medidas que eleven el nivel de competencia y favorezcan el abaratamiento de los precios. Para alcanzar estos objetivos, la CNC tiene su propia receta que amenaza con provocar «alteraciones estructurales» en el diseño del sector y que se concreta en facilitar la creación de redes de estaciones de servicio al margen de los operadores principales y en alentar la apertura de surtidores en los hipermercados.

En concreto, la CNC considera necesario que el parque de gasolineras se vea incrementado en número de unidades como fórmula que proporcionará un aumento directo de la competencia. Eso sí, mejor si las nuevas estaciones de servicio no pertenecen a Repsol, Cepsa o BP, operadores que, según Competencia, han asumido una «importante ventaja» que limita la capacidad de otros agentes para participar en el mercado.

Para ello, también reclama que que se ponga fin a las barreras administrativas que impiden o retrasan las licencias de nuevas gasolineras, simplificando la tramitación de las solicitudes acortando los plazos del procedimiento. En este sentido, el organismo supervisor recuerda que en junio de 2008 el Consejo de Ministros aprobó un plan de reducción de cargas administrativas y de mejora de regulación que debería implementar en este sector.

En esta línea, también recomienda que los criterios de competencia sean potenciados en los procesos de concesión o autorización de gasolineras y que «en todo caso» no se puedan adjudicar varias estaciones de servicio «en bloque».

Facilidades para los «híper»

El organismo que preside Luis Berenguer solicita la «aplicación correcta» del Real Decreto-Ley 6/2000 que otorga facilidades administrativas a los hipermercados para la apertura de surtidores de combustible en sus instalaciones. Máxime ante el «deseo» que manifiestan estas grandes superficies por operar en el mercado de los carburantes y por la «intensa competencia en precios» que provocan.

Además, solicita al Ejecutivo que retire a CLH la potestad de fijar la tarifa de acceso a la red de oleoductos del país y que sea el Ministerio de Industria el encargado de fijar los peajes de esta infraestructura. Además, dada la condición de «monopolio» que la Comisión de Competencia atribuye a CLH insta también al Gobierno a que obligue a abandonar el accionariado de este grupo a Repsol (15%), Cepsa (14,15%), BP (5%), Galp (5%) y Disa (10%).

En suma, quedaría alterado el 49,15% del capital de CLH y ello debe ser así, defiende el organismo que preside Luis Berenguer, porque lo contrario posibilita el acceso de estas empresas a «información relevante que pueden utilizar en beneficio de sus estrategias comerciales».