La compañía, que recurrirá ante la Audiencia Nacional, recuerda que la CMT ya archivó esta denuncia

F. C./
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MADRID. Desde la liberalización de las telecomunicaciones en España, Telefónica se ha convertido en un asiduo visitante de los juzgados y los servicios de competencia debido a su pugna con las operadoras entrantes en el mercado. La compañía ha sido multada en numerosas ocasiones por el TDC y la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, aunque en la mayoría de los casos los tribunales ordinarios han terminado por darle la razón total o parcialmente, reduciendo de forma significativa, cuando no anulando, las sanciones aplicadas en un primer momento.

El caso más significativo es el de los «Planes Claros», una agresiva campaña que la operadora lanzó con motivo de la entrada de Retevisión en el mercado de la telefonía fija. Estos planes fueron considerados contrarios a la competencia por el TDC, que sancionó en marzo de 2000 a Telefónica con una multa, entonces histórica, de 8,4 millones de euros. La compañía recurrió a la Audiencia Nacional, que hace pocos meses rebajó considerablemente dicha multa, para situarla en 900.000 euros, una cantidad mucho más «asumible».

Ayer, la indignación en Telefónica era patente. Fuentes de la compañía calificaron la multa de «injusta y desproporcionada», señalando, además, que, por ser considerada operadora dominante, Telefónica recibe un trato más estricto que sus competidoras.

Las mismas fuentes recordaron que esta misma denuncia ya había sido analizada por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, que en su momento decidió archivarla por considerar que la empresa no estaba cometiendo regularidad alguna en la cuestión de la preasignación.

La compañía, que recurrirá la sanción ante la Audiencia Nacional, acusa al TDC de no haber entrado a analizar ninguna de las pruebas aportadas por Telefónica y señala, además, que sus campañas publicitarias han sido siempre veraces y se han limitado a dar a conocer a los consumidores que a pesar de que se preasignen con otro operador, va a ser ella la que les instale la línea y les preste los servicios suplementarios. Los efectos de la conducta imputada sobre la preasignación son, según Telefónica, inexistentes, como, en su opinión, prueba que España tenga una de las cuotas de preasignación más altas de la UE.