Los cinco grandes de la banca casi han triplicado sus beneficios desde el año 2000

La banca española despidió el siglo XX con las mayores fusiones de la historia. A principios de 1999 había cinco grandes grupos -Santander, Central Hispano, BBV, Argentaria y Popular- y dos cajas muy

MIGUEL PORTILLA. MADRID.
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La banca española despidió el siglo XX con las mayores fusiones de la historia. A principios de 1999 había cinco grandes grupos -Santander, Central Hispano, BBV, Argentaria y Popular- y dos cajas muy importantes, La Caixa y Caja Madrid. Todos con dimensión nacional. El comienzo del nuevo milenio fue bien distinto, el Santander engulló al BCH y el BBV a Argentaria.

Así, desde el ejercicio del año 2000, Santander y BBVA han abierto una enorme brecha con el resto de la banca española y se han transformado en dos entidades internacionales con aspiraciones globales. El Popular sigue un crecimiento firme -con un incremento de su valor en Bolsa del 107%- y con una pequeña presencia en Portugal, mientras que La Caixa Y Caja Madrid comienzan a dar los primeros pasos para su internacionalización.

Lo cierto, es que en lo poco que llevamos del siglo XXI, el conjunto del beneficio neto atribuido de los cinco grandes de la banca española casi se ha triplicado, al pasar de los 6.292 millones que ganaban en el año 2000 a los 17.416 millones obtenidos en el pasado ejercicio. Es más, Sólo el Santander ya gana 7.596 millones de euros, 1.300 millones más que el beneficio conjunto de las cinco entidades en el año 2.000. Actualmente, el Santander es la séptima entidad del mundo por beneficio y la décima por capitalización bursátil, excluyendo a los bancos chinos, que sólo tienen en Bolsa una pequeña parte de su capital. Así, el beneficio del grupo Santander ha crecido en un 236,4% desde el año 2000, y su capitalización en un 70,1% hasta el pasado mes de diciembre, cuando su valor en Bolsa era de 88.436 millones, pero el pasado viernes cerró cerca de los 91.000 millones.

Además, el crecimiento del Santander ha sido tal, que sus activos totales (833.873 millones) se equiparan prácticamente a la suma de los de las otras cuatro entidades (849.641 millones); la inversión crediticia del grupo que preside Emilio Botín es de 523.346 millones y la del conjunto del BBVA, Popular, La Caixa y Caja Madrid es de 575.140 millones; y los recursos de clientes del Santander (743.543 millones) superan a los 737.880 millones de las otras cuatro entidades.

De las cinco grandes entidades, la que más ha aumentado sus beneficios en el periodo 2000-2006 ha sido La Caixa, con un incremento del 245,7%, al pasar de los 875 millones a los 3.025 millones, seguida del Santander (236,4%), Caja Madrid (136,9%), BBVA (112,1%) y Popular (108,9%).

Expansión internacional

Respecto a la expansión internacional, el Santander es el que está presente en más países. En Europa, es la primera entidad en España, la tercera en Portugal y la quinta del Reino Unido. Además, su filial de financiación al consumo, Santander Consumer, está presente en doce naciones europeas. En Iberoamérica, el grupo que preside Botín es la primera entidad en Chile, la tercera en México y la quinta en Brasil, además de tener presencia en Argentina, Venezuela, Puerto Rico y Colombia.

El BBVA está presente también en todos estos países iberoamericanos y en alguno más, salvo en Brasil. Pero su principal músculo financiero es México, que le aporta una tercera parte de los beneficios al grupo. Ahora las dos apuestas de ambas entidades pasan por Estados Unidos y China.

En el primero de estos países, el Santander tiene de entrada más opciones de establecerse con más peso, pues tiene el 25% del banco Sovereign y un acuerdo para llegar al 100% antes de 2009, que posiblemente se adelante a este mismo año.

El BBVA está más volcado en el negocio de las remesas procedentes de EE.UU. hacia México a través de sus dos bancos en el área de Texas, concretamente el Texas Regional Bancshares y el State National Bank. Sin embargo, hace sólo unos días, Francisco González dejó entrever que el banco planea alguna compra más en Estados Unidos.

Además, el BBVA ha dado un gran paso en China al adelantarse al Santander en la compra de una participación del 5% en el Citic Group, que piensa duplicar antes del próximo otoño. Botín también tiene mucho interés por ese país, pero siempre que exista una operación que se ajuste «a la disciplina de capital del grupo».

La expansión internacional de ambos grupos ha sido financiada, en su mayor parte, con la venta de las participaciones industriales y financieras que tenían acumuladas. Sobre todo después de la crisis del «corralito», que sufrió Argentina en el periodo 2000-2001, y que afectó de lleno a ambos bancos. Algo que se ve reflejado en la evolución del precio de la acción de ambos en comparación con la del Popular, pues mientras éste último se ha elevado en un 85% desde el año 2000 hasta diciembre pasado, los títulos del Santander valen un 24% más y los del BBVA un 15%.

Participaciones vendidas

El Santander se tuvo que desprender de sus participaciones industriales en Airtel, Auna, Vallehermoso, Dragados, Urbis y Unión Fenosa, así como de las participaciones financieras en Metropolitan Life, Commerzbank, Royal Bank of Scotland, Société Generale, y gran parte del San Paolo IMI.

El BBVA vendió las participaciones industriales en Repsol, Metrovacesa, Acerinox, Carrefour y Sogecable, al tiempo que ha reducido las de Telefónica e Iberdrola, así como las participaciones en entidades financieras como la Banca Nazionale del Lavoro, Credit Lyonnais, Banco Atlántico y el marroquí Wafabank.

Con esos ingresos, el Santander financió las compras de Serfín en México, Banespa en Brasil, Banco Santiago en Chile y el Banco Totta & Açores en Portugal, entre otras. El BBVA, por su lado, desde el año 2003 ha realizado compras por valor de 8.000 millones, que corresponden a Bancomer (3.300 millones), Laredo National y Valley Bank (699 millones), Hipotecaria Nacional (302), Granahorrar (348), Forum (84), State National Bancshares y Texas Regional Bancshares (2.082), Maggiore Fleet (67) y Citic Group (989 millones).

Esta misma estrategia de los dos grandes bancos es la que intentan replicar las cajas de ahorros, pero su configuración jurídica les plantea grandes dificultades para continuar ese proceso de expansión. Antes de salir al exterior de forma decidida, el Santander y el BBVA afrontaron dos gigantescas fusiones, que supusieron importantes reestructuraciones de plantilla y de redes de sucursales, que le han permitido generar más y mejores beneficios para reinvertir.

Dos cajas de distintas comunidades autónomas es casi imposible que se fusionen, por los intereses que perdería la autonomía de la caja absorbida. De ahí que a Caja Madrid no le quede otro remedio que plantear su expansión de forma solitaria. No obstante, es previsible que a finales de marzo esta caja se embolse unos 4.200 millones de euros si acude a la opa de E.ON sobre Endesa, de la que posee el 10%. De esa cifra 2.100 millones son plusvalías.

En Cataluña, sin embargo, hay diez cajas de ahorros. En este sentido, La Caixa dispondría de más posibilidades de aumentar tamaño mediante una fusión, por ejemplo con Caixa Catalunya. Pero no parece que esevaya a ser el camino, pues su presidente y su director general, Ricardo Fornesa e Isidro Fainé, respectivamente, preparan ya un «holding» financiero, del que sacarán una parte a Bolsa. Con esos ingresos y las participaciones que están vendiendo, La Caixa prepara ese plan de expansión internacional, empezando por Portugal, donde ya tiene el 25% del BPI. La entidad que preside Fornesa tenía unos 18.000 millones de euros en participaciones industriales en el año 2000, y a cierre de 2006 esa valoración estaba en 21.200 millones.

Además de la venta de participaciones, Santander y BBVA echaron mano de las ampliaciones de capital para financiar, por ejemplo, la compra del Abbey en el Reino Unido por el Santander, y en noviembre pasado el BBVA hizo lo mismo (3.000 millones) para afrontar la compra del Citic Group.

El Banco Popular, por su parte, también prepara su expansión a otros países fuera de la Península Ibérica. Pero al margen del gran crecimiento que ha tenido el Popular desde el año 2000, hay dos puntos destacables de este banco. El primero es su eficiencia, por la que le envidian todas las entidades europeas, ya que el banco que preside Ángel Ron ha pasado a gastar sólo 31,23 euros por cada 100 que ingresa, cuando en el año 2000 ese ratio era del 39,11%. La media de los bancos españoles es del 40,28% y la de las cajas del 43,47%.

Además, es la primera entidad española y la tercera de Europa en cuanto a calificación de rating de solvencia (AA1), que es el coeficiente que indica el nivel de garantía que tiene un banco para pagar las deudas contraídas.