Cascajares se prepara para su desembarco en Estados Unidos
La empresa que comercializa el cómodo popular capón navideño precocinado se fundó en 1993 de la mano de dos amigos de 19 años del campo zaragozano
l. dorronsoro
Fácil, cómodo y cada vez más popular. El capón de Cascajares va camino de convertirse en uno de los clásicos de las cenas navideñas , o al menos eso es lo que le pedirían a los Reyes Magos sus dos fundadores, Alfonso Jiménez y ... Francisco Iglesias, dos amigos del campo zaragozano que, en 1993 y con solo 19 años, pusieron en marcha un pequeño proyecto empresarial que, año tras año, ha ido creciendo hasta situarles en Canadá, a las mismas puertas de Estados Unidos. Basada en la transformación de productos agroalimentarios, su propuesta consistía en comercializar un capón entero enlatado, el mismo que hoy se sirve perfectamente envasado en las reconocibles cajas que han llegado hasta grandes superficies y tiendas especializadas.
En 2009, Jiménez, la cara más conocida de Cascajares, afrontó su último reto: un gran paso en la expansión internacional de la empresa más allá del Atlántico. Ante la dificultad de vender productos al continente americano por sus leyes arancelarias, decidieron fabricarlos allí mismo. La aventura comenzó con buen pie, ya que el plan de negocio de Cascajares fue premiado por la cámara de empresarios de la región de Montegerie (Canadá) como el mejor proyecto de empresa del año. El año pasado inauguraron la primera fábrica propia de Cascajares en Canadá, y abrieron una delegación comercial en París para afianzar sus exportaciones al país vecino. Esperan que 2013 sea el año de la consolidación del negocio fuera de España y de desembarco real en EE.UU . Con ese objetivo en mente, han incluido en su catálogo el tradicional pavo de acción de gracias .
El evento que sin duda marcó el despegue de Cacajares en España fue la boda de los príncipes de Asturias, en 2004 . Los empresarios consiguieron que su capón se convirtiera en uno de los platos principales del banquete de boda.
El crecimiento desde entonces fue meteórico. La fábrica de Villamuriel se quedó pequeña ante la gran demanda del mercado. Con una inversión aproximada de 1.200.000 euros se construyó la nueva planta de elaboración de Cascajares situada en Dueñas (Palencia), y que se ha convertido en un referente en tecnología agroalimentaria de calidad. A finales de 2008 el Ministerio de Agricultura reconoció a Alfonso Jiménez con el premio Alimentos de España «por su espíritu emprendedor en una dilatada y atrayente trayectoria empresarial. Además de por la intensa actividad desarrollada en recuperar productos tradicionales y aportarles mayor valor añadido, empleando técnicas innovadoras y elaborando alimentos de calidad y creativos».
Cascajares hoy vende más de 40.000 capones , 20.000 en periodo navideño y otros 20.000 en hostelería durante el resto del año.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para registrados
Iniciar sesiónEsta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete