La ministra de Economía, Nadia Calviño
La ministra de Economía, Nadia Calviño - EFE

Calviño: «La idea negativa de que llega una nueva crisis no se sustenta con los hechos»

Aunque se está moderando el crecimiento, la idea negativa de que llega una nueva crisis «no se sustenta con los hechos», ha dicho la ministra en Zaragoza,

EFE
ZARAGOZAActualizado:

La ministra de Economía, Nadia Calviño, ha rechazado este lunes la posibilidad de que se aproxime una nueva recesión económica y, de hecho, ha asegurado que ningún organismo nacional o internacional maneja datos para apuntar como cierta la llegada de una nueva crisis económica. Aunque se está moderando el crecimiento, la idea negativa de que llega una nueva crisis "no se sustenta con los hechos", ha dicho la ministra en Zaragoza, en el transcurso del Foro Ibercaja Heraldo, que ha contado con la presencia de los consejeros de Economía, Industria y Empleo; Hacienda y Administración Pública, e Innovación, Investigación y Universidad, Marta Gastón, Fernando Gimeno y Pilar Alegría, respectivamente.

Las previsiones de crecimiento se mantienen por el momento y "nadie prevé una recesión como tal, y menos en España", ha zanjado Calviño, quien no obstante ha reconocido que estos diez años de profunda crisis han sido muy duros" y que todo el mundo se ha colocado en una "situación de prudencia" para "no volver a llevarse la sorpresa" que llegó en 2008.

Pero España, según ha dicho, vive hoy día una situación económica "mejor que antes que estallase la crisis" y tiene indicadores mejores que otros países. "Esos elementos tienen que darnos confianza para apostar por el futuro", ha agregado.

Un futuro que, para ella misma, no pasa por formar parte de ninguna lista electoral, pero sí, si el presidente Pedro Sánchez quiere, por seguir contribuyendo con él "donde sea más útil".

"Estoy a su disposición, él lo sabe y quiero ayudarle", ha asegurado la ministra, quien tras solo nueve meses en el cargo tiene la sensación de que no ha podido sacar adelante determinadas cosas porque no le ha dado tiempo.

En respuesta a preguntas de los asistentes, Calviño ha considerado que Europa está "en una verdadera encrucijada" ante las próximas elecciones de mayo, y los europeos deben plantearse si desean una UE "que se repliegue, que involucione y que sea dominada por los nacionalismos" u otra que ejerza liderazgo en el ámbito internacional.

Uno de los elementos de esta encrucijada es el Brexit, ante el que el Gobierno de España ha trabajado en tres vías: apoyar lo máximo posible un buen acuerdo, debido a que España es un "socio muy importante" del Reino Unido y al revés"; preparar a las empresas y, en ante una situación "de emergencia" en un "brexit" sin acuerdo, preparar las cosas para garantizar la seguridad y la actividad al día siguiente en la frontera de Gibraltar.

Pero además, también en el ámbito europeo, la ministra se ha referido a la armonización fiscal de la zona euro, en la que es proceso avanzar, aunque teniendo en cuenta que hay otros impuestos que tienen que ver con decisiones políticas en los ámbitos regional y municipal.

Para Calviño, si en España hay una "joya de la corona" esa es la sanidad y el sistema de pensiones, que "hay que proteger como sea" para garantizar que haya pensiones dignas ahora "pero también dentro de veinte o de cuarenta años".

Aunque ha recordado que el acuerdo para modificar y garantizar el sistema no ha sido posible en el seno del Pacto de Toledo, y en esta línea ha considerado que una de las primeras cosas que hay que hacer la próxima legislatura es afrontar ese proceso de reflexión para la Seguridad Social.

Y "volver a llenar" la hucha de las pensiones, que se ha ido utilizando durante los años de la crisis y que es necesario volver a proveer de cara al futuro, ha recomendado.

Otra de las cuestiones que ha quedado pendiente para este Gobierno, ha reconocido, ha sido conseguir elaborar un Estatuto de los Trabajadores "del siglo XXI", y en esa línea está la creación de una mesa de trabajo, contenida en un real decreto ley aprobado por del Ejecutivo, para preparar ese cambio, contando con empresas y sindicatos.