El presidente de CEDE y la Fundación Bancaria La Caixa, Isidro Fainé
El presidente de CEDE y la Fundación Bancaria La Caixa, Isidro Fainé - ABC

Fainé alaba el plan presupuestario del Gobierno de Sánchez

La ministra de Economía, Nadia Calviño, defiende las cuentas enviadas a Bruselas y pide a los empresarios mejorar la calidad del empleo

PALMA DE MALLORCAActualizado:

La política económica diseñada por el Gobierno de Pedro Sánchez no había despertado precisamente elogios entre el tejido empresarial. La gran patronal (CEOE), por ejemplo, alertó de que el plan presupuestario enviado por el Ejecutivo socialista a la Comisión Europea, que dispara el gasto y eleva los impuestos a las empresas, pone en riesgo la consolidación fiscal y el crecimiento económico y del empleo. Y ATA avisa de que medidas como la subida del salario mínimo asfixiará a los autónomos. Sin embargo, el presidente de la Confederación España de Directivos y Ejecutivos (CEDE), de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) y de la Fundación Bacnaria La Caixa, Isidro Fainé, se ha desmarcado de ese discurso y ha elogiado ese plan presupuestario y de medidas que el Gobierno llama agenda del cambio. No solo eso, ante 1.500 empresarios y en presencia de la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, el banquero instó a los directivos a "recibirlo con interés y optimismo" a la espera de su detalle.

"Es un plan de reformas para fortalecer nuestras estructuras y una propuesta a largo plazo", ha dicho el banquero, quien ha considerado que "es conveniente un cambio en política económica, de la macroeconomía a la microeconomía", para afrontar retos como la desigualdad y la pobreza y que el crecimiento sea sostenible e inclusivo, así como otros retos como la reducción de la deuda y las amenazas geopolíticas globales. Fainé ha descrito además que el plan del Ejecutivo socialista contiene, según él, medidas concretas para mejorar el sector productivo y destinado a ahuyentar el posible miedo de que España se contagie de las crisis de Italia, según ha relatado. "Es el momento de que tomen el protagonismo cuestiones como la calidad del sistema educativo, el buen funcionamiento del mercado laboral, la regulación adecuada de la competencia y el diseño adecuado del sistema tributario. Si se han fijado bien, habrán observado hasta qué punto se asemeja este diagnóstico con las medidas de la agenda del cambio propuesta por el Gobierno. Si el primero es un diagnóstico, las segundas son su tratamiento", ha afirmado durante la apertura del XVII Congreso de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), que se celebra este jueves en Palma de Mallorca y que en esta edición versa sobre la cuarta revolución industrial o digitalización.

Más de ocho horas después de esas palabras de apertura del congreso, durante la clausura, Faine sí ha citado las políticas de mayor gasto público entre las políticas, ha dicho, cortoplacistas que están tomando algunos países, aunque no ha citado a ninguno en concreto. "Algunos países están cayendo en la tentación de aplicar políticas cortoplacistas, que pueden ser contraproducentes a medio plazo, como por ejemplo las políticas fiscales excesivamente expansivas, las prácticas comerciales proteccionistas, las restricciones indiscriminadas a la movilidad de las personas o algunas regulaciones sectoriales que no tienen en cuenta las necesidades competitivas de las empresas. Debemos estar muy atentos al impacto alimpacto de estas medidas sobre los mercados a los que nos dirigimos", ha dicho.

La llamada de Fainé a un crecimiento inclusivo coincide con el argumentario del Gobierno. De hecho, la ministra de Economía, Nadia Calviño, ha defendido acto seguido, en cuanto a la política económica de la que ella misma es máxima responsable junto con el presidente Sánchez, que "no se trata solo de crecer, sino de hacerlo de manera sostenible e inclusiva, garantizando que nadie quede atrás". Así, la ministra esgrimió las medidas pactadas entre el PSOE y Podemos para elevar el salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 900 euros, volver a revalorizar las pensiones confirme al IPC y elevar las becas, entre otras.

A pesar de ese mayor gasto, que el Ejecutivo prevé financiar con un incremento de la presión fiscal, sobre todo a las empresas, Economía garantiza el cumplimiento de los nuevos objetivos fiscales. "El compromiso con la estabilidad presupuestaria de este Gobierno es firme", ha dicho Calviño, explicando que no se hace por dogmatismo económico sino por lógica económica para poder contar con margen fiscal para atender a los más vulnerables en caso de una nueva crisis. La ministra ha justificado en todo caso que el incremento de los objetivos de déficit es posible porque a la Comisión Europea ya no le preocupa tanto las magnitudes nominales, esto es, si el déficit acaba una décima arriba o abajo, como el ajuste estructural. Y en este sentido Calviño ha recordado que el próximo ejercicio se tendrá que hacer un ajuste del 0,4% del PIB, unos 5.000 millones de euros, que vendrá principalmente por recortes del gasto –su peso sobre el PIB, de hecho, volverá a bajar– que la propia ministra ha calificado de ambicioso.

Calviño ha recordado además que, pese a la desaceleración, España sigue creciendo y "este crecimiento se traduce en cifras positivas para el mercado laboral". "La creación de empleo y la reducción del paro avanzarán a tasas dinámicas", ha confiado la ministra, quien ha valorado positivamente la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre, que indica que el desempleo ha bajado del 15% por primera vez en una década. "Hay sombras, por supuesto, como la tasa de temporalidad, sobre todo en el sector turístico, pero España está demostrando una notable capacidad de superación", ha insistido, llamando a los empresarios a contribuir a la mejora de la calidad del empleo y a la formación del capital humano.