El FMI calcula que el PIB de España caerá un 3% con un 17,7 % de paro

PEDRO RODRÍGUEZ | WASHINGTON
Actualizado:

Las últimas y actualizadas previsiones del Fondo Monetario Internacional -divulgadas ayer como anticipo a su cumbre de primavera prevista para este fin de semana en Washington- calculan que la economía de España sufrirá este año una contracción del 3%. Recesión más prolongada y profunda en comparación a lo publicado hace tan solo tres meses y que se prolongará durante el año que viene con un retroceso del 0,7%. Sin perspectivas de retornar a un crecimiento sólido hasta el 2014.

En el caso de España, a los efectos de la crisis financiera internacional se suma también el descalabro del sector inmobiliario, con bajadas de precios que según el Fondo deben seguir en «forma considerable». Como consecuencia de este doloroso ciclo económico, la tasa de desempleo prevista para España se elevará hasta un 17,7% durante el 2009. Con un pronóstico del 19,3% para el 2010.

El FMI también destaca las limitadas opciones fiscales a disposición del Gobierno socialista, resaltando el incremento «drástico» registrado en las primas de riesgo de los bonos del Tesoro de España En su conjunto, las estimaciones del Fondo se sitúan en sintonía con las cifras barajadas por el Banco de España. Pero quedan a gran distancia de las previsiones del Ejecutivo español que en enero planteó un retroceso del 1,6% para el 2009 y un crecimiento del 1,2% para el 2010.

Los pesimistas cálculos del Fondo Monetario prevén una erradicación de las presiones inflacionistas en España durante este año. Con un moderado incremento del 0,9% en el IPC para el año que viene. En el conjunto de Europa, el FMI considera que «el riesgo de una deflación sostenida se ha incrementado, aunque resulta todavía bajo». Sin que falten recomendaciones al Banco Central Europeo para que reduzca todavía más sus tipos de interés como medida de estímulo a la demanda.

El Fondo también ha publicado ayer su análisis anual sobre la economía española, conocido como «Artículo IV» por la norma interna que regula ese mecanismo de supervisión. En el detallado estudio, el FMI vaticina «un año muy difícil» para el sistema bancario de España. Además de considerar como algo inevitable la fusión de algunas cajas de ahorros por su acumulado lastre inmobiliario.

Recomendaciones

El informe estima una caída adicional de la cotización del «ladrillo» en España que podría llegar a un 15% durante el 2009. Y cuestiona que en estos momentos se fomente la construcción de vivienda protegida en nuestro país, lo cual no hará más que aumentar el inventario de casas vacantes dentro de un mercado cuyo ajuste «probablemente requerirá tiempo».

El organismo dirigido por el francés Dominique Strauss-Kahn argumenta también que «aunque los bancos han resistido bien el primer golpe de la crisis mundial en virtud de una regulación prudente (...) su entorno operativo es cada vez más difícil ante una desaceleración profunda y prolongada». El Fondo también recomienda cautela en el gasto público para reactivar la economía, con medidas adicionales «solamente si son necesarias para responder a un empeoramiento de la desaceleración». Tampoco faltan sugerencias de incentivo a la competitividad y aumento de la flexibilidad laboral. El FMI resalta que pese a la grave crisis en España «los costes salariales y unitarios de la mano de obra son mayores que los de los países socios de la zona Euro y la inflación se mantiene estructuralmente por encima del promedio de esa zona».

Con respecto a la economía global, las previsiones del Fondo Monetario confirman la recesión más profunda desde la Segunda Guerra Mundial, hasta llegar a un retroceso del 1,3 % alimentado por la inestabilidad del sistema financiero. Además de una nula o muy lenta recuperación para el 2010. Por ejemplo, el PIB de la zona euro llegará a caer hasta un 4,2 % este año y un 0,4 % el año que viene. Para Estados Unidos, incluso con todos sus multimillonarios esfuerzos destinados a estímulo económico y rescate financiero, el Fondo vaticina un retroceso del 2,8% en el 2009 y un crecimiento nulo en el 2010.

El FMI -que ha estimado el coste de la crisis financiera en EE.UU., Europa y Japón en más de 3 billones de euros- también ha destacado el problema de la descapitalización bancaria en los países más avanzados. La institución financiera considera que los bancos europeos y americanos necesitan acumular al menos 675.000 millones de euros para volver a los niveles anteriores al comienzo de la crisis. Cifra que habría que duplicar si se incrementan los niveles requeridos de reservas bancarias.