El presidente de CaixaBank, Jordi Gual (dcha) , y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar (izda)
El presidente de CaixaBank, Jordi Gual (dcha) , y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar (izda) - MIKEL P ONCE

Caixabank gana 1.768 millones de euros hasta septiembre, un 18,8% más

La entidad atribuye este resultado en los nueve primeros meses del año al buen comportamiento de los ingresos bancarios, la mayor aportación de BPI, la reducción de las dotaciones y la contención de costes

MadridActualizado:

CaixaBank ha acumulado un beneficio de 1.768 millones de euros en los nueve primeros meses de 2018, un 18,8% más que en el mismo período de 2017. Lo que desde la entidad han atribuido al buen comportamiento de los ingresos bancarios, la mayor aportación de BPI, la reducción de las dotaciones y la contención de costes, según ha informado la entidad en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La cuenta de resultados del tercer trimestre ha incluido un resultado negativo de 453 millones de euros derivado del acuerdo de venta de la participación del 9,36% que CaixaBank tenía en Repsol.

Con todo, el resultado del grupo ha avanzado en positivo, impulsado en parte por la buena marcha del negocio bancario: el margen de intereses ha crecido un 3,4%, situándose en 3.671 millones; las comisiones netas han subido un 3,8%, hasta 1.938 millones, y los ingresos de seguros han aumentado más de un 18%, a 419 millones.

Teniendo en cuenta el resto de ingresos, el margen bruto se ha incrementado un 6,3% y se ha situado en 6.901 millones, mientras que el de explotación ha crecido hasta 3.424 millones, un 12,7% más.

La contribución de BPI

La contribución a resultados del negocio de BPI en Portugal ha ascendido a 168 millones, y si se tiene en cuenta la aportación de sus participadas, la contribución ha totalizado 399 millones.

En cuanto a los gastos de administración y amortización recurrentes, han aumentado un 3,7%, pero lo han hecho a un ritmo inferior a los ingresos básicos del negocio bancario, ha destacado CaixaBank, entidad que preside Jordi Gual y cuyo consejero delegado es Gonzalo Gortázar.

A cierre del tercer trimestre, la rentabilidad del grupo ha mejorado hasta el 9,4%, en línea con el objetivo del Plan Estratégico para 2018, mientras que el ROTE recurrente del negocio bancario y asegurador ha alcanzado el 12,2%, con un resultado de 1.913 millones.

El negocio de las participaciones ha contribuido al grupo con un resultado de 69 millones, teniendo en cuenta el impacto negativo de la venta de la participación en Repsol. Los ingresos del total de la cartera de participadas se han situado en 847 millones, incluidos los ingresos por dividendos, básicamente Telefónica, y los resultados de Erste Bank, SegurCaixa Adeslas, BFA y Repsol.

En este período, las pérdidas por deterioro de activos financieros y otras provisiones han disminuido un 74% respecto al mismo período de 2017, hasta los 377 millones. En concreto, las pérdidas por deterioro de activos financieros han caído un 92,5 %, hasta los 50 millones, mientras que las dotaciones a provisiones lo han hecho un 59 % y han sumado 327 millones.

Caída de la morosidad

La ratio de morosidad del grupo también ha seguido reduciéndose y se ha situado en septiembre en el 5,1%, frente al 6,4 % del mismo período de 2017. Los saldos dudosos han descendido hasta 12.116 millones por la venta de carteras, mientras que la ratio de cobertura ha aumentado hasta el 54 %.

El total de venta de inmuebles de CaixaBank en 2018 suma 1.572 millones, un 50 % más que en 2017, e incluye una venta de cartera de alquiler por importe de 226 millones.

El Grupo CaixaBank ha alcanzado una ratio Common Equity Tier 1 (CET1) fully loaded -la principal medida de fortaleza financiera usada por el regulador bancario- del 11,4 % a 30 de septiembre, aunque una vez se materialice la venta del 80 % de su negocio inmobiliario y la desinversión en Repsol esta radio se situaría en el 11,7%.

El crédito bruto a la clientela se ha situado en este período en 223.465 millones, en línea con el año anterior, si bien la cartera sana del sector privado ha crecido un 0,8%.

Además, la nueva producción del crédito hipotecario ha mejorado un 9% respecto a 2017.En la evolución del año destaca el impulso del crédito al consumo en España, que ha subido un 15,3% interanual, y la financiación a empresas, que ha aumentado un 2,7%. Por su parte, los recursos de clientes han crecido hasta los 363.621 millones, un 4,1 % más, en tanto que los activos bajo gestión se han incrementado un 2,9 %, situándose en 99.338 millones.