Isidro Faine y Antonio Brufau - Reuters

Caixabank abre la venta de su participación de 2.400 millones en Repsol

El banco saldrá por completo del accionariado en 2019 enajenando el 9,36% del capital y deja el consejo

MADRIDActualizado:

Caixabank ha iniciado su salida de Repsol, compañía en la que mantenía una participación histórica y estratégica. La entidad financiera, que actualmente es el primer accionista de la petrolera con el 9,36% del capital social, venderá esa participación hasta reducirla a cero de aquí al primer trimestre de 2019. Esa participación está valorada en más de 2.400 millones de euros.

El banco ya vendió en enero de 2017 parte de sus acciones de la empresa presidida por Antonio Brufau, rebajando su participación en Repsol por debajo del 10%, frente al 12,97% que tenía. Cabe recordar que fruto de la alianza histórica entre ambas compañías, Caixabank —antigua La Caixa— llegó a controlar el 15% de Repsol. Eso se tradujo en una influencia trascendental del banco en cuestiones como el plan estratégico, la política de dividendos y, en último término, en la estabilidad accionarial de la energética. Ahora, son su salida, Caixabank perderá toda influencia en Repsol: los consejeros dominicales de Caixabank en el consejo de administración de Repsol —el presidente del banco, Jordi Gual, y su consejero delegado, Gonzalo Gortázar— han presentado su renuncia al cargo y dejarán la cúpula de la petrolera.

Fuentes del mercado aseguran que Caixabank habría aprovechado ahora el buen momento de Repsol en Bolsa, dado que la acción está en máximos. Los títulos de Repsol en Bolsa cerraron este jueves la sesión en 16,885 euros. En todo caso, la venta de esa participación generará a Caixabank unas pérdidas netas de 450 millones de euros que cargará contra los resultados de este tercer trimestre.

La participación de Caixabank se reparte entre acciones y «equity swaps» al 50%. Su enajenación se ejecutará mediante la liquidación anticipada de esos contratos de permuta de renta variable representativos del 4,61% del capital de Repsol, valoradoras en 1.140 millones de euros. Por otro lado se iniciará la venta en paquetes del 4,75% restante, valorado a precios actuales de mercado en 1.280 millones, hasta cerrarla antes de abril del próximo año. Las ventas se limitarán diariamente a un máximo del 15% del volumen negociado en el día para evitar fluctuaciones excesivas de la acción.

Esta desinversión histórica se enmarca dentro de la política de venta de participadas que Caixabank inició en 2015 para evitar que le penalizasen en sus ratios de capital a raíz de las nuevas normas contables y de la presión del Banco Central Europeo (BCE). En ese contexto, la entidad se fijó reducir el peso del consumo de capital de la cartera de participadas, que al cierre de 2014 alcanzaba el 16%, por debajo del 10%. Al cierre del pasado junio, tras las ventas de las participaciones en The Bank of East Asia e Inbursa, y la toma de control en BPI, se situó en torno al 5%.