La Caixa tenía previsto ofrecer a Pizarro la copresidencia del nuevo grupo energético

La entidad catalana llegó a analizar la posible compra de Fenosa, pero Botín exigió 30 euros por cada una de sus títulos en la eléctrica, lo que frustró la operación

A. LASO D´LOM, M. J. PÉREZ/
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Los planes de La Caixa sobre la oferta laboral que pensaban dar al presidente de Endesa, Manuel Pizarro, si éste se hubiera plegado a la opa hostil lanzada por su filial gasista sobre la eléctrica eran la copresidencia de Gas Natural, según ha sabido ABC de fuentes próximas a la entidad financiera catalana. Esta copresidencia se hubiera convertido en poco tiempo en la presidencia del grupo, dada la edad del actual presidente de Gas Natural, Salvador Gabarró, próxima a la jubilación. El máximo ejecutivo de la resultante de la integración de Gas Natural y Endesa, segúnestas fuentes, hubiera seguido siendo Rafael Villaseca, que ya tiene este cargo en Gas Natural.

Sin embargo, el presidente de La Caixa, Ricardo Fornesa, no pudo hacerle llegar este ofrecimiento a Pizarro al rechazar éste cenar la noche del 5 de septiembre, el día que se hizo pública la opa, con Fornesa y el director general de La Caixa, Isidro Fainé.

Cena frustrada

Pizarro, que fue informado durante la mañana de ese día por Fainé, casi en el momento mismo de la suspensión de la cotización de los dos grupos energéticos implicados, no quiso mantener este encuentro y ya desde el primer momento tomó la decisión de resistir a toda costa la opa hostil.

Su círculo íntimo recuerda que una de sus primeras frases ese día fue: «Yo no soy Alfonso Cortina», en clara referencia al ex vicepresidente de Repsol, que meses antes recibió una oferta similar de La Caixa y accedió a abandonar la petrolera, pero poco después fue nombrado presidente de la inmobiliaria Colonial del grupo catalán. Posteriormente, ha dicho en público que nunca será «empleado de La Caixa».

A pesar de la negativa del presidente de la eléctrica, Fornesa no se dio por vencido y quiso entrevistarse también con Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid, entidad que desde junio pasado posee el 9% de Endesa, lo que le convierte en su principal accionista desde entonces. Blesa declinó también la invitación con la excusa de estudiar con detenimiento los datos de la opa lanzada por Gas Natural a Endesa.

En esos primeros contactos, La Caixa ya hizo llegar a Miguel Blesa su ofrecimiento para que la caja madrileña se integrase en el poderoso grupo industrial de la entidad catalana, tanto en Repsol como en otras filiales como Aguas de Barcelona (Agbar). El ofrecimiento de La Caixa a la caja madrileña sigue abierto sin fechas.

Según las mismas fuentes próximas a la caja catalana, Blesa y Fornesa ya habían mantenido conversaciones similares hace unos meses, cuando Caja Madrid elevó del 5 al 9% su participación en Endesa, momento en el que Pizarro se negaba a dar a Blesa la vicepresidencia de la eléctrica que este último le solicitó en reiteradas ocasiones.

Caja Madrid: esperar y ver

Precisamente el pasado lunes se celebró un consejo en Caja Madrid, en el que algunos consejeros que no eran del PP pidieron al presidente de la entidad, Miguel Blesa, que negocie y hable con los principales actores de la opa sobre Endesa. Al final, el consejo decidió aplicarse la máxima británica de «wait and see» (esperar y ver),

El Gobierno, a través de su ministro de Industria, José Montilla, había sido informado el viernes anterior a la comunicación oficial de la opa por altos ejecutivos de La Caixa de lo que se estaba preparando contra Endesa.

Todo había empezado poco después de la llegada al Gobierno del PSOE, cuando Pizarro y los ejecutivos de La Caixa habían estudiado una fusión a tres bandas entre Endesa, Gas Natural y Aguas de Barcelona, que se frustró a raíz de una filtración periodística. Desde entonces los contactos entre ellos se habían ido ralentizando.

En esos meses, desde La Caixa se llegó a analizar la posible compra de Unión Fenosa y se hicieron aproximaciones al Banco de Santander, pero su presidente, Emilio Botín, exigió 30 euros por cada una de sus acciones en Fenosa, que ayer cerraron a 25,79 euros, lo que dio al traste con la operación. Ésta vuelve a tomar cuerpo cuando se empieza a negociar con Iberdrola su participación en la misma, con la posterior venta de activos que pacta Gas Natural con el grupo energético que preside Íñigo Oriol. Pero esta parte del acuerdo, según las fuentes, es la más débil de la oferta presentada, además del precio, y no se descarta que alguno de los organismos supervisores que analizarán la operación, como la Comisión Nacional de la Energía (CNE) o el Tribunal de Defensa de la Competencia, podría alterarla en lo que se refiere a los acuerdos Gas Natural-Iberdrola sobre activos regulados.

La Caixa ha medido mucho los tiempos políticos de esta operación. De hecho, el mismo día de la presentación de la opa, sus ejecutivos, sobre todo Fainé, mantuvieron contactos con los principales líderes del partido de la oposición, como Mariano Rajoy, Eduardo Zaplana y Esperanza Aguirre, entre otros. Hasta ahora, el PP ha sido muy duro contra la opa, aunque la presencia del pasado lunes de su líder, Mariano Rajoy, en la sede de La Caixa podría contribuir a rebajar la tensión. Allí, Rajoy hizo un duro discurso contra el borrador de Estatuto y los peligros de politización de las cajas, pero fue mucho más comedido con la opa sobre Endesa. Se limitó a decir, tanto en su conferencia como en la posterior cena privada con empresarios catalanes, que son los reguladores los que deben analizar la opa.

Menos politización

Por ello, no se descarta que el discurso de Rajoy pueda serenar los ánimos sobre la actual opa y esta discurra por cauces más profesionales, alejada de la fuerte politización que ha tenido este caso. De hecho, en La Caixa se espera que el bache surgido a la opa por la excesiva politización pueda remitir en los próximos días.