La Caixa sueña con bancos

La Caixa tiene o tendrá vía libre para la constitución de su «holding» de empresas (Telefónica, Repsol, Gas Natural, Abertis, Agbar, etc), valorado en 21.000 millones de euros, que según muchas

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La Caixa tiene o tendrá vía libre para la constitución de su «holding» de empresas (Telefónica, Repsol, Gas Natural, Abertis, Agbar, etc), valorado en 21.000 millones de euros, que según muchas fuentes será el primero por valor bursátil del mundo y entrará directamente como octavo valor del Ibex 35 por capitalización.

Unas cifras que apabullan a propios y extraños y ponen en manos de la entidad catalana un instrumento financiero de primera magnitud con el que abordar nuevos e importantes proyectos y que además le despeja algunos de los problemas que oteaba en el horizonte. Con esta operación reduce el riesgo de sus inversiones industriales ante la reforma de Basilea II, pero también logra una fuerte liquidez, que unida a la que ya tiene, pondría en manos de Ricardo Fornesa y de Isidro Fainé un auténtico cañón «Berta» con el que apuntar y disparar a donde consideren más apropiado. Eso sí, de acuerdo con el Banco de España y previsiblemente de forma amistosa, que ya están un poco hartos en la sede de la Diagonal de operaciones hostiles que no salen.

Todo parece indicar que el citado cañón apunta a bancos, tanto de fuera de nuestras fronteras como de dentro, sobre todo si se dejan y lo aprueba la autoridad pertinente. Fuera de nuestras fronteras el objetivo del tiro parace ser Italia, pero dentro podría apuntar a grupos bancarios tan importantes como el Popular. No obstante, en este banco existe un fuerte blindaje entre la sindicatura de accionistas, Allianz y Amorin, entre los que controlan ya el 30,41% del capital, lo que haría inviable cualquier acercamiento no pactado de antemano. La Caixa, tercer grupo financiero español detrás del Santander y el BBVA, siempre ha sido pionera en negocios y operaciones y no acostumbra a mover ficha si no es para ir a por lo mejor. Por eso está donde está en estos momentos. Y pocas posibilidades mejores que el Popular en el actual panorama nacional, al margen de las viejas polémicas entre bancos y cajas. Fuera de nuestras fronteras hay muchas más opciones y ahora están todas abiertas. Pero, ¿por qué renunciar a la excelencia sin intentarlo?