La Caixa, más que una caja

La Caixa es una institución central en Cataluña, una especie rara y a proteger, que actúa bajo su propia lógica, que diseña su propia estrategia con discreción y anticipación. Así ha sido desde que la

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La Caixa es una institución central en Cataluña, una especie rara y a proteger, que actúa bajo su propia lógica, que diseña su propia estrategia con discreción y anticipación. Así ha sido desde que la fundaron, allá por 1902, Francesc Moragas y Lluis Ferrer-Vidal, tras una dura huelga general que animó a algunos empresarios a ocuparse de la llamada «cuestión social». La Caixa nació civil, social y ciudadana y se mantiene fiel a ese guión con flexibilidad para adaptarse y entender a los sucesivos poderes políticos.

Hubo un momento crítico allá por 1975, cuando había que sustituir al eterno director, Luño Peña, catedrático de derecho natural, rector de la Universidad de Barcelona y director general de La Caixa tras la guerra civil y durante más de treinta años. Una garantía frente al franquismo. Cuatro candidatos, con distintas fuerzas políticas a sus espaldas, pugnaron por el puesto. Se impuso José Vilarasau porque sumó más apoyos, especialmente el del Banco de España.

Con Vilarasau La Caixa reforzó su perfil profesional, sin descuidar la fortaleza institucional y la ambición de crecer. Y desde entonces, cuantos intentos han promovido distintos poderes políticos para ocupar poder en La Caixa se estrellaron con una casa rocosa y flexible, dispuesta al pacto coyuntural, adjetivo, pero decidida a preservar su autonomía.

La sucesión de Vilarasau no fue sencilla, llevó a una presidencia provisional al jurídico, a un Ricardo Fornesa que tenía todas las claves y que sin ser el candidato de nadie lo era de todos. Tregua para uno o dos años que se han alargado porque era la mejor opción.

Y antes de que el relevo fuera obligado y que se desataran las intrigas, Fornesa cederá los trastos a Isidro Fainé, que significa continuidad y que da portazo a enredos. La anticipación como arte y como vacuna de incertidumbres. Más que una caja, una entidad financiera y social líder y rara, protagonista de su propia trayectoria.