La Caixa mantiene todas las puertas abiertas para integrar a Caja Madrid en la operación

La caja catalana, en su intento de negociar con Caja Madrid, aceptaría elevar sus ofrecimientos y que la entidad madrileña entrara en algunas compañías de su grupo

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A. LASO D´LOM

MADRID. La Caixa mantiene en este momento abiertas todas las puertas posibles para empezar una negociación con Caja Madrid, e intentar llegar a un acuerdo para que entidad madrileña, propietaria de un 9% de Endesa, se incorpore de alguna forma a la operación planteada por su filial Gas Natural sobre Endesa.

Sin embargo, el hecho de que la oferta sea una opa hostil por el cien por cien de la eléctrica que preside Manuel Pizarro, ha significado que el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, no esté aceptando por el momento ninguna de las ofertas de La Caixa para abrir una negociación. El proceso de la opa puede ser muy largo, incluso por encima de nueve meses con los distintos trámites de la CNE, Competencia, etc., por lo que no hay prisas ni por parte de la entidad catalana ni por parte de Blesa, que además ahora no quiere negociar.

La Caixa cuenta además para estos objetivos con el mejor aliado, el propio Gobierno de Zapatero a través de su ministro de Industria, José Montilla, partidario de núcleos duros accionariales de carácter español para empresas estratégicas, precisamente uno de los puntos fuertes de la oferta de La Caixa, pese a la polémica política abierta entre las regiones de Madrid y Cataluña por esta operación.

Sin embargo, en estos momentos, la caja madrileña, presente en el consejo de Endesa, está totalmente alineada con el equipo de la eléctrica que dirige Manuel Pizarro y que está conjurado para resistir a toda costa a la opa de Gas Natural.

En Endesa y en Caja Madrid se confía en ganar la batalla y se considera que la oferta además de hostil es muy baja. Piensan que la opa no resistirá el embate jurídico de las autoridades de Competencia, tanto españolas como de la Unión Europa, porque se trata de una opa concertada con Iberdrola, a su juicio, contraria al reglamento comunitario, por lo que tachan de disparate el acuerdo de Gas Natural con la eléctrica vasca para venderle por 9.000 millones en torno a un 20% de los activos de Endesa, así como 1,25 millones de sus propios clientes de gas.

Con estas estrategias y la ayuda de hasta cuatro bancos de negocios (JP Morgan, Deustche, Citigroup y Lehman Brothers) que ya ha fichado Endesa, la eléctrica confía en poder frenar la opa que viene de Cataluña. El consejero delegado de Endesa, Rafael Miranda, aprovechó ayer una entrevista concertada previamente en Bruselas con el comisario europeo de Energía, Andris Piebalgs, para exponerle el caso en que se encuentra su empresa tras la opa hostil de Gas Natural.

Fuentes próximas a la operación tampoco descartan que Endesa pueda estar buscando aliados, tanto nacionales como extranjeros para repeler la opa. Se ha especulado incluso con la posibilidad de una posible contraopa de la italiana Enel o algún grupo alemán.

Así, mientras la eléctrica que preside Pizarro plantea su defensa, La Caixa no tiene prisa y confía en que más tarde o más temprano se abra una negociación con Caja Madrid, en la que según ha sabido ABC, la entidad que preside Ricardo Fornesa, estaría dispuesta no sólo a que el grupo madrileño elevara su presencia en la empresa resultante de la opa de Gas Natural a Endesa, sino incluso a que participara en otras compañías del grupo energético de la caja catalana, como Repsol YPF o Aguas de Barcelona, entre otras.

La oferta que el presidente de La Caixa, Ricardo Fornesa, ha transmitido a Miguel Blesa significa en cierta forma que Caja Madrid se incorpore como socio destacado a su grupo industrial, en un primer momento energético y puede que más adelante a empresas de otros sectores del poderoso grupo industrial de la entidad catalana. La Caixa está abierta a casi todas las posibilidades, incluido que Gas Natural eleve el precio de su opa, si bien aspira a mantener altos porcentajes en sus compañías.

Blesa, reelegido presidente de Caja Madrid con los votos del PP y del sindicato CC.OO., se encuentra en estos momentos atrapado en el fuego político, marcado por la mayoría de los sectores del PP a la opa de Gas Natural. Particularmente la presión desde el Gobierno regional de Madrid que preside Esperanza Aguirre es mucha porque la opa prevé el traslado de la sede de Endesa a Barcelona, lo que podría tener una fuerte deriva fiscal.

Ayer mismo Blesa y el director general de La Caixa, Isidro Fainé, tuvieron ocasión de verse y de saludarse en un encuentro de directivos de cajas de celebrado con carácter informal en Madrid, aunque no trataron de la opa. Asistieron también el subgobernador del Banco de España, Gonzalo Gil, los presidentes de la CECA, Juan Ramón Quintás, de la BBK, Xabier de Irala y de Unicaja, Braulio Medel, entre otros.

No obstante, algunas fuentes consultadas dan por hecho que la próxima semana habrá ya algún contacto más oficial entre La Caixa y Caja Madrid.

De hecho, aunque no se esté haciendo público, todos los implicados en la operación, directa o indirectamente, se han estado reuniendo con miembros del Gobierno (sobre todo Montilla y Solbes) y del principal partido de la oposición (Rajoy, Arias Cañete y Piqué). Y los contactos telefónicos no han cesado en ningún momento. Efe informó ayer que Isidro Fainé estuvo el pasado lunes con el líder de la oposición, Mariano Rajoy.

Finalmente, la presencia de Iberdrola en la operación de Gas Natural ha reabierto de forma radical los tradicionales enfrentamientos de los últimos años entre Endesa y la eléctrica vasca. En medio de esta nueva pugna, numerosas fuentes próximas a la opa de la empresa gasista a Endesa apuntaban ayer que la dirección de Iberdrola ha sido algo más que un actor pasivo en la operación de La Caixa, extremo que ha sido totalmente desmentido desde la eléctrica vasca.