El comisario de Economía, Pierre Moscovici, junto a la ministra de Economía, Nadia Calviño
El comisario de Economía, Pierre Moscovici, junto a la ministra de Economía, Nadia Calviño - EFE

Bruselas rebaja sus previsiones de crecimiento para España y aumenta el déficit previsto por el Gobierno

La CE muestra sus dudas sobre las previsiones de ingresos de los impuestos planteados por Sánchez

MADRIDActualizado:

La Comisión Europea (CE) ha rebajado su proyección de crecimiento para España en dos décimas tanto en 2018 como en 2019, hasta el 2,6% y 2,2%, respectivamente, según sus previsiones macroeconómicas de otoño publicadas este jueves. En cuanto al déficit público, el Ejecutivo comunitario calcula que se reducirá este año hasta el 2,7% del PIB y el próximo hasta el 2,1% del PIB, cotas que son una y dos décimas superiores a las recogidas en sus últimas previsiones, respectivamente. Además, la previsión para el año que viene se sitúa tres décimas por encima del objetivo del Gobierno y ocho con respecto a la meta pactada con la UE.

Bruselas señaló en su informe que esta previsión de déficit «se basa en una evaluación cautelosa» de las medidas incluidas en el borrador de Presupuesto de 2019 que le remitió España, puesto que existe «incertidumbre» en particular sobre algunas de las nuevas medidas tributarias y el impacto del aumento del salario mínimo.

Las previsiones de la Comisión para estos indicadores se sitúan en la línea de las del Gobierno en el caso de 2018 pero son más pesimistas para 2019. El Ejecutivo español prevé que el crecimiento sea del 2,6% este año y del 2,3% el próximo y que el déficit suponga el 2,7% y el 1,8% del PIB, respectivamente. La Comisión publicó además por primera vez previsiones para 2020, cuando estima que el crecimiento español será del 2% y el déficit del 1,9% del PIB.

El análisis sobre España, incluido en las llamadas previsiones de otoño, tiene en cuenta el plan presupuestario enviado por el Gobierno y el Ejecutivo comunitario muestra sus dudas sobre las previsiones de ingresos de los nuevos impuestos planteados, la tasa digital y el gravamen a las transacciones financieras, y sobre el impacto fiscal de la subida del salario mínimo interprofesional (SMI). La CE añade al respecto que esta previsión está basada en una «evaluación cautelosa» del borrador presupuestario de 2019 debido a la incertidumbre sobre el rédito que tendrán algunas de las nuevas medidas tributarias y el efecto de la subida del salario mínimo. Además, añade, «algunas de las medidas de gasto planeadas podrían no ser ejecutadas totalmente».

«La economía española ha empezado a mostrar señles de una suave desaceleración en la primera mitad del año»

«Ahora, en su quinto año de expansión, la economía española ha empezado a mostrar señales de una suave desaceleración en la primera mitad del año», comienza el capítulo dedicado a España, en el que también asegura que el ritmo registrado en el primer semestre se mantendrá estable durante la segunda mitad del año gracias a las medidas incluidas en los Presupuesto de 2018, que apoyarán un consumo privado que, de lo contrario, se moderaría. Esta desaceleración se explica, según el Ejecutivo comunitario, precisamente por la ralentización del consumo privado. En todo caso, el informe subraya que la «sólida» expansión del empleo y el crecimiento «acelerado» de los salarios «deberían seguir apoyando el aumento de la renta disponible».

Por otra parte, Bruselas prevé que se ralentice la creación de empleo debido a la desaceleración de la demanda y el impacto a la baja del aumento del salario mínimo, pero estima que aún así el paro seguirá bajando al 15,6 % este año, el 14,4% en 2019 y el 13,3% en 2020.

La deuda también se reducirá al 96,9% del PIB este año, al 96,2% en 2019 y al 95,4% en 2020.